miércoles, 30 de julio de 2008

Matrimonio feliz.

Florencia y Clara son dos amigas que hace un tiempo no se ven. Más exactamente, desde que Clara se casó, unos seis o siete meses atrás. Durante la primera media hora del encuentro, la recién casada cuenta con lujo de detalles la luna de miel, los regalos, los que le gustaron, los que tuvo que cambiar, cómo guardó el vestido de novia envuelto en papel azul para que no se ponga amarillo con el tiempo, lo enojada que está con el fotógrafo porque no le hizo bien las copias y … todo todo lo relacionado a su nueva situación.
- Estoy re feliz, Flor, no sabés, casarme me cambió la vida. Además, Juan es tan…. tan…. especial… es dulce, cariñoso, me cuida.
- Ajá, ¡qué bueno! – le contesta Flor, con una risa que queda a mitad de camino entre la caridad y la cortesía.
- Estamos todo el tiempo que podemos juntos, ¿viste? Y nos disfrutamos tanto… Si hasta vamos juntos a natación.
- ¿A natación? Pero si toda tu vida le tuviste pánico al agua.
- Bueno… Lo superé… Tampoco es necesario abras tanto los ojos, se te van a salir.
- Disculpame… Estoy sorprendida con tanto cambio, nada más… Cambiemos ya que estamos de tema también, ¿te parece? Contame cómo te va con el laburo en la facu.
- Noooo, lo dejé, imaginate que no puedo con todo, tengo mucho trabajo en la casa; y a Juan le va bárbaro, no necesitamos mi sueldito de profesora.
- Pero, Clara, a vos te encanta dar clases.
- Ya me había dicho Juan que iba a ser difícil que mis amigas solteras me entendieran. Te cuento que no necesito la aprobación de nadie.
- No es aprobación, Clara, pero estás haciendo todo lo que siempre dijimos que nunca íbamos a hacer.
- Bueno, mirá, para pelearnos, mejor dejamos el café para otro día.
- No, no, está bien…. Tenés razón, disculpame… A ver, contame los regalos que te hicieron para tu cumple.
- Varias cosas, qué sé yo, un par de libros, un vestido y un cd de Caetano Veloso.
- ¡¡De quién!! ¿Quién fue el desubicado? Cualquiera que te conoce mínimamente sabe que odiás la música brasilera, ¿quién te lo regaló?
- Juan, y para que sepas hace dos meses que me encanta la música brasilera.

12 comentarios:

Marce D´Onofrio dijo...

Con el amor todo se vuelve espantoso. Es muy raro como solo dos personas no advierten eso. El resto del mundo sí lo hace...hasta que se ponen en pareja y comienzan a caminar por una calle que ,suponían, no harían jamás.
Este diálogo entre las amigas está muy bien, más que bien. Primero porque está muy bien escrito. Y también porque pone en evidencia ese código del enamorado "nadie me entiende, ni quiero que me entiendan, sólo mi amor".
Yo, que soy soltero, me siento aterrado; hasta que cambie mi situación actual y esté a favor de perderle el miedo al agua; y luego volveré a tenerle miedo...así hasta el fin de los tiempos.

El amor todo lo maquilla, todo lo mejora. Y aún sabiendo que es engaño, ese engaño nos gusta; no porque sí, si no porque creemos en ese estado.

Es tan raro todo. Mejor me retiro.

Un beso.

Cassandra Cross dijo...

jajaja!
Increíblemente real. Paródicamente verídico.

Adriana Menendez dijo...

marce: oh! el amor... el amor... es raro, extraño, complicado, críptico... como todo lo humano... pero no se retire d'onofrio. beso

gracias por pasar, cass

John Nick dijo...

jajja, muy bueno, es cierto como muchas veces el amor nos convierte en seres extraños (fundamentalmente, extraños para nosotros mismos).

Quiero serte franco, Jose Pablo Feinmann no me parece un verdadero intelectual ni mucho menos respetable... igual me gusta y mucho tu blog, slds!

Raquel Fernández dijo...

Es increíble como el amor nos enajena y nos convierte en eso que nunca quisimos ser.Mientras dura, todo bien, pero cuando se acaba...Ah, cuando se acaba no nos alcanzan ni las puteadas ni los actos de contrición para sentirnos mejor. ¿Cómo puede ser que nos hayamos perdido de vista, y, para colmo, gozosamente?
Te agradezco muchísimo la invitación a visitarte; también yo soy de Avellaneda. Y con respecto a la lapidaria sentencia de Feinmann, convengamos en que hoy en día cualquier pelotudo publica un libro (basta tener unos manguitos en el bolsillo)y no por eso vamos a dejar de anhelar ver nuestras letras impresas.
Un beso grande y suerte con tu espacio.

Signaturio dijo...

Me parece que juan se cansó de clara. Auguro un final trágico en esa pileta.

Leo_SCI dijo...

Ya se van a venir los reproches a Juan :p

Gracias por la invitacion al blog Adriana, me gustó este primer post que leí, cuando actualice mi lista te agrego.
Saludossss

Adriana Menendez dijo...

john dynamo nick: qué más decir sobre lo que dijo feinmann; es verdad que últimamente está medio pelotudo, pero el tipo ha escrito algún que otro libro interesante, vamos...gracias por pasar, por el comentario, me alegra que te guste el blog, y mucho, beso.

signaturio: creo que coincidimos con respecto al final de esta historia. beso

Cameron West dijo...

por lo del cuento te digo que cuesta mucho no hacerle eso a tu pareja y que te hagan eso a vos... Pero con pilas se puede.
Sobre Feinmann... está medio gaga ahora... en su época valió la pena leerlo, pero no evolucionó.

Celi dijo...

HOLA ADRI!!! Q BUENO Q ESTA TU BLOGGGGGGG!!! TE FELICITO...!!!! ME ENCANTA!!!!
NO SE XQ... PERO ESTE ES EL CUENTO QUE MAS ME GUSTO... JAJAJA!!!
BESOTES NENA!!! TE QUIERO!!!!

Buda de nieve dijo...

No por triste menos verdadero

Adriana Menendez dijo...

gracias ceci!!!!!!!!!!!!

buda: ya lo dijo alguien alguna vez, nunca es triste la verdad... saludos