martes, 2 de septiembre de 2008

La Emilia 4: Relaciones Peligrosas o Mon Amour II.

Mi locólogo me dejó dando vueltas carnero en el aire, una vez más. A ver, ¿qué es el amor? Pensá, Emilita, pensá. Igual por más que me escurra el cerebelo, no creo que haya una definición. Está bien, ya sé que él me pidió que le diga que es lo que yo pienso. Minga se lo voy a decir, que lo adivine, para qué fue a la facultad. Que aprenda a leerme cuando hablo... No me quiero ir por las ramas, voy tratar de focalizarme…………..
No puedo. Es más fuerte que yo. Una pasa tanto tiempo tratando de armarse, de edificarse, de contenerse. De golpe, páfate, llega el amorrrrr y, si te descuidás, se te cae la estantería a la mierda. Entonces, para que no se caiga la mía ni la tuya lo mejor que se nos ocurre es… ¡¡hacer una juntos!! ¿No es romántico? Y así se nos va la vida, tratando de encontrar un equilibrio entre lo que yo construí, lo que construyó el otro y lo que construimos juntos. Lo que se dice, un verdadero quilombo.
A veces la pereza nos invade o erróneamente creemos que dos personas que se aman tienen necesariamente que convertirse en una sola. Puede pasar que “A” invite amablemente a “B” a que se sume a lo que ya construyó o que “B” se sume sin que lo inviten. En cualquiera de los dos casos, “B” deja atrás lo que construyó. Todo por el bien de la pareja, y en general por el mal individual. En nombre de la media naranja que encuentra la otra mitad, del ying y el yang, de Adán y Eva, de Pelopincho y Cachirula, de la azul y oro…Y bue…, una vez más me fui al carajo. En definitiva, no sé. Pero no está mal cada tanto empezar con un “no sé”, ¿no?

11 comentarios:

Intimo y oscuro dijo...

Es que no vas a la fuente de la situación, tratá al ser humano como una especie más, es el instinto de continuación de la especie lo que es más fuerte que nuestro intelecto, tratamos de convencernos de que es el amor cuando el humano busca la procreación de la misma forma que el mono o el león, por química.
Y hacemos cosas irracionales porque nuestro instinto lo manda, no podemos ir en su contra.

Natalia Alabel dijo...

Hola Adriana, gracias por tu comentario. Te cuento, respecto a tus dudas sobre el blog, y la desafortunada frase de Feinmann, alguien dijo que el problema no es la palabra pelotudo, sino la palabra "cualquiera". Te remito al original:
http://www.criticadigital.com/lapeleadora/una-pelotuda-cualquiera/

Un abrazo y te espero en Alabelicius (volveré aquí yo también)

El inconsistente dijo...

Nunca me senti cómodo con el término "media naranja"

Yo no soy ningún medio. Soy una naranja completa y no busco a nadie que me complete.

En todo caso me gustaría alguien que le interese mi universo, y que quiera participar de él durante un rato por día. No más porque me sentiría invadido y volvería a huir.

Cecilia dijo...

Muy bueno el blog, saludos

Monotributo dijo...

los vientos devolveran al mar aquellos barcos piratas buscadores de grandes botines para encontrar el nuestro ..el tesoro mas grande.. aquel que escondimos y luego perdimos..nuestro amor..........lo he escrito cuando me sacaba una piedra de mis zapatos confeccionados de oro y brillantes fundido con sudores de mujeres mayores de 21 años MIMOSAS

catu dijo...

Lo que pusiste al final, es el Gran Principio. muy bien

Adriana Menendez dijo...

INTIMO: ojo, aunque esté escrito en primera persona, la que habla es "la emilia", un personaje muy querido pero personaje al fin. igual a mí, personalmente, no me comparés con un mono; con una leona, tal vez; tigresa, me va gustando más. beso.


gracias por pasar, NATALIA.


INCONSISTENTE: a mí ya me parece horrible que alguien piense en una persona en términos de una fruta, si encima piensan que sos la mitad de una fruta, ni te cuento.


gracias, CECILIA.


MONOTRIBUTE: mimosón, ¿zapatos confeccionados con sudor? mi amor, aunque sea de mujeres, que como todo el mundo sabe sudamos jazmines, te la regalo cuando se mezcla con el olor a pata.


CATU, no sé si "gran", pero principio al fin. gracias.

Marce D´Onofrio dijo...

¡Esta Emilia es una! (qué linda expresión)
La Emilia es esa clase de mujeres a la que los hombres le escapamos y cuando aparecen no podemos evitar ir hacia ellas.
Está muy bien ese personaje, porque habla del amor para terminar diciendo "no sé", y esa respuesta, más bien, la conclusión interna de la Emilia es algo así como "si yo supiera qué es, no vendría acá" o "no me interesa lo que es, sólo lo estoy buscando".
Esa es la clave. Allí Emilia da toda la vuelta, desde el enredo hasta la negativa y en esa espiral es donde se esconde el secreto: La Emilia es un personaje que esconde y (a la vez) despliega a todas las mujeres.
Un beso y pido disculpas por andar diciendo cosas así...¡es que yo quiero salir con La Emilia!

Westernshaker dijo...

Sobre la Emilia, cuentan por estos lares que, se trata de un vírus que está en todas las mujeres. Es más, dicen que las mujeres dóciles y hogareñas se han infectado de este vírus y ahora están por ahí haciendo cosas raras como trabajar, votar y (válgame Dios) escribiendo libros...

Adriana Menendez dijo...

MARCE, ¡cómo entendés a la emilia! ¡qué maravilla! entiendo que quieras salir con ella, pero no sé si la vas a poder encontrar. beso grande.


WESTERN querido, robándole la frase al amigo d'onofrio le diré: ¡es que somos unas!

dochi dijo...

Adri
espero hacer ahora las cosas bien y que me leas. Relaciones peligrosas, excelente!!! Me pareció perfecta tu descripción de las construcciones, el famoso construir de a dos, y yo como obrera incansable del asunto hay momentos que espero venga un tsunami y se lleve todo puesto!!!
Adhiero al no sé, y al saber que la vida es una y es para vivirla.
te felicito por este espacio.
que veo que creció enormemente.
Perdón por no haber dejado antes mi reflexión.
Cómo venimos con los asesinatos, eh!!""··