sábado, 4 de octubre de 2008

La Emilia 7: Friends will be friends...

Mi amiga Verónica dice que está preocupada por mí. Dice que estoy nerviosa. Dice que me quiere ayudar. Dicen que soy aburrido, dijo un boludo. Me pidió que vayamos a ver a una mujer que ella conoce. Que dice que tira las cartas, que dice que es buenísima, dice muchas cosas mi amiga Verónica últimamente, sobre todo pelotudeces. Muchas, demasiadas por minuto. Antes no era así, aunque debo reconocer que mi nivel de tolerancia a la pelotudez se ha visto sensiblemente disminuido en los últimos años. Debe de ser la tan mentada tolerancia cero que le dicen. Y temo que sea cada vez peor. No tengo idea cómo voy a llegar a la tercera edad, viviendo sola en el Everest si sigo así. Y a lo mejor, quién te dice, esa es la felicidad. Sola solita y sola. No, no creo, ¿con quién voy a hablar? No es que sea gran conversadora pero bueno una puteada cada tanto una se quiere mandar, y que el receptor esté allí es importante. Por favor, se me está haciendo, si no se me hizo ya, un agujero en el filtro y tengo miedo de que sea permanente. Porque cuando se te agujerea el filtro no hay zurcido que valga. Al toque me di cuenta de que era inútil que tratara de explicarle que no necesito ayuda, o que, si la necesito, no es del tipo que me pueda proveer esta señora que ella conoce. A lo mejor voy, aunque sea para darle el gusto. El gusto a mí para que no me rompa más las pelotas. Además últimamente no puedo parar de ser feliz y disfrutar de la vida, por lo que una visita a una bruja un sábado a la noche es un programa más que satisfactorio. Yo cuando quiero joder no me privo de nada.

15 comentarios:

espejo dijo...

que decir de los amigos... son esa picada completa con gancia en el sabado a la noche de mi vida.
un abrazo menendez

Juliana dijo...

Juuuaaaaa! Genial, me encantó. Estos textos de cavilaciones te salen siempre redonditos.
Qué problema el filtro, eh! (o la ausencia de él) Creo que a todos nos disminuye progresivamente la tolerancia a la pelotudez...y así estamos!
Buenísimo.
Un beso!!

Milvecesdebo dijo...

mi nivel de tolerancia a la pelotudez se ha visto sensiblemente disminuido en los últimos años...
El mío ni te cuento, en realidad creo que la gente está mutando, hay una notable regreción hacia la pelotudez y lo peor es que nos incluyen. Yo todavía pertenezco al grupo de los que piensan!y no me como "cualquier verdura" como pretenden.
Buen finde con o sin cartas jaja!
Mil cariños

Monotributo dijo...

Mujer mimosona, hembra enamorada del Genio, del Dios, del macho cabrío que enceguece al Sol,
hembra enamorada abre tu gladiolo que quiere estallar...
YO soy el gran pájaro que lo polenizará.
Estuve en tu jaula,
mujer pequeñita,
ni te has enterado que jaula me das.
Digo pequeñita porque no me entiendes, ni me entenderás.
Te amé media hora, guapa enamorada,
no me pidas más.
No exijas posteos,
YO decido cuando nuevamente he de postear.
Guapa se sumisa, es tu condición,
baja tu mirada ante el Genio del Blog, YO Monotributo, el Adonis de tus sueños, venido a tu concupiscente lecho directo de Plutón.
Ya estás Adriana por siempre en mi harén. No tengas recato, impúdica mía, que como a otras tantas, YO te haré feliz

ABRI dijo...

Adriana, coincidimos en algunos gustos de la musica.
Segui asi con tu vida.
un beso grande

carmela dijo...

Si, derrochar felicidad e ir a una bruja en noche de sábado, parece contradictorio pero no lo es. Yo nunca fui a una, pero ultimamente me está tentando la idea. Aunque para ser sincera, con esa plata prefiero comprarme zapatos o libros.

saludos

Adriana Menendez dijo...

ESPEJO: la picada y el gancia con amigos es lo más (el gancia sin limón por favor). es evidente que en el sur se sabe vivir. abrazo.


JULI: usted lo ha dicho, compañera: así estamos! beso.


MILVECES: me encantó el concepto de que la gente está mutando, el tema es que yo también soy gente, en qué mutaré, oh dios! que no sea en cualquier verdura.


MONOTRIBUTE: me alegra que pases, te estaba extrañando. pero te aclaro: no has estado en mi jaula, de lo contrario te aseguro que me hubiera dado cuenta, y vos ni te digo, ya no serías el mismo. beso.


ABRI: bienvenida y gracias por pasar. saludos.


CARMELA: qué sé yo, vio? sobre gustos hay mucho escrito pero nunca será suficiente. beso.

Raquel Fernández dijo...

Muy buen texto. Es un placer volver a leerte.
Un abrazo.

Pablo dijo...

jajaja excelente!!!! No se como es tu caso, pero con el tiempo lo que mas se reduce es la capacidad para bajar la panza y la tolerancia a la pelotudez. Y menos mal. No hay nada como una flaca pelotuda de 20, mucho mas insoportable si tiene algun año mas.

"últimamente no puedo parar de ser feliz y disfrutar de la vida"

Pero que bruja, mujer!!!
Dele para adelante. Poquisima gente conozco que pueda decir lo mismo.
Felicitaciones.

Silvio Astier dijo...

Raro; raro; si me pregunta, diría que sus textos no me gustan. Pero vengo y leo; y buceo por el archivo, y leo. Y si me preguntan diría que no me gustan los textos. Pero, ya hasta le dejo comentarios.

Raro; muy raro.

Un beso.

carmela dijo...

¿y como fue?

a mi quizás proximamente me tiran el tarot... va a ser mi primera vez.

Adriana Menendez dijo...

RAQUEL: gracias por pasar y nos seguimos leyendo, beso grande.


querido PABLO: la panza es oooootro tema, diría el amigo santo, ¡y qué tema! muchas muchas gracias por las felicitaciones y muchos muchos besos capitán.


mire, SILVIO, ya lo dijo usted una vez "yo no soy un perverso, soy un curioso de esta fuerza enorme que está en mí". un beso.


ya va, CARMELA, ya va.

Westernshaker dijo...

Se nota que la Emilia está sintiendo el apoyo de la tribu del Oeste... No puede sentir otra sensación que la de felicidad. Es importante que no ande demostrando que es feliz, hay mucha gente que no soporta la felicidad ajena y se hacen los amigos para poder amargarte. Te quieren llevar a la bruja o te hacen escuchar reggaeton...

Cameron West dijo...

esperemos que no lo lea jajaja

Adriana Menendez dijo...

mire, WESTERN, yo tengo una amiga que si se le critica el reggaeton se pone como loca, y bue, nadie es perfecto...


que no lo lea ¿quién?, CAMERON