jueves, 4 de diciembre de 2008

El secreto mal llevado.

Desayunó ignorante, tranquilo y casi inocente. Apenas la vio, se dio cuenta de que se había enterado y no pudo dejar de sentir un cierto alivio. “Por fin”, pensó. Estaba harto de pedalear en el vacío, de esperar la venganza del tiempo. Hay cercos que no encierran nada y él ya estaba harto de gozar de esa libertad perpetua que lo obligaba a vivir en un presente eterno e infinito, a cometer una y otra vez el mismo delito todos los días. Se sentía un hombre impropio, demasiado acostumbrado a esconder su propia miseria tras el brillo de lo grandioso.
“Sí, fui yo, ¿y? ¿Qué querés que haga ahora? ¿Que me mate? No puedo, no sabés lo difícil que es matarse cuando hace rato estás muerto. Aunque te diga y te jure que estoy arrepentido no me vas a creer, y tenés razón. Quién puede creerle a alguien que se arrepiente justo cuando lo descubren. Cómo no pensar que sólo se trata de un reverendo hijo de puta con el agua hasta el cogote tratando de dar lástima. Ahora que lo sabés, me siento mejor. Mirá, hay gente que vive y hay débiles que los siguen. Yo pertenezco al segundo grupo. No estoy tratando de justificarme, tampoco que me disculpes, para los milagros también hay un tiempo y el mío se venció hace rato, pero ¿puede alguien decir que jamás dijo sí cuando un no era la única respuesta?”, pensó decirle. Pero esperó y, como ella no dijo nada, él tampoco. Tal vez, mañana.

7 comentarios:

espejo dijo...

que tal menendez. me gusto, me gusto, ese dolor de muelas de irse a la pesca y quedarsse boyando.
me gusto, me gusto.
un abrazo

Adriana Menendez dijo...

gracias, ESPEJO, gracias. beso.

Marce D´Onofrio dijo...

"(...)esa libertad perpetua que lo obligaba a vivir en un presente eterno e infinito"
Muy lindo eso. Ese tiempo, si el arrepentimiento llega, no es otra cosa que el infierno.

Es bueno que no haya dicho nada...a veces, mejor no decir nada.

Un beso enorme y saludo a este hermoso texto.

zorgin dijo...

y bueh..., habrá que esperar el desayuno de mañana, a ver si esta hija de puta se anima de una puñetera vez a desenmascararlo y acusarlo, porque si espera que él diga algo..., ja!, para eso hay que tener huevos, y no es su estilo.
mientras él, como un maldito "martir", seguirá sufriendo, porque ella no lo entiende...

Adriana Menendez dijo...

sí, a veces es mejor callar, MARCE, pero no estoy tan segura en este caso. vamos a ver cómo sigue. beso grande.


ZORGIN: ¡cómo me gusta la frase "puñetera vez"! total, que los dos son unos cobardes hijos de puta. beso grande y gracias.

Locopepe dijo...

Que fuerte este texto, crudeza en su máxima expresión.
Da la libertad de agarrar para donde mas guste en la interpretación.
Tremendo.
Me gusto mucho, lo leo y releo y me gusta cada vez más.
Que suerte para mí que exista este espacio.
Gracias Menéndez, va un mate

Adriana Menendez dijo...

y qué suerte para mí que ande un LOCO dando vueltas por estos lados y que encima diga estas cosas. gracias, Benítez, por las palabras y por el mate. beso con abrazo.