Nadie quiere escuchar al que parece tomar con demasiada seriedad lo que dice. Hay que dar a entender siempre que pensás lo que decís, pero que estás dispuesto a pensar todo lo contrario si las condiciones lo requieren. Cuando decís algo tenés que sonreír y poner expresión de estar escuchando al otro aunque esté callado. (...)Puedo pensar negando, afirmando que niego algo, pero debo decirlo afirmativamente. Detrás de cada pensamiento hay un enorme no que nadie debe oír. Nadie quiere escuchar lo que sabe que todos saben.
de En otro orden de cosas, de Fogwill.


2 comentarios:
Excelente reflexión! Los dos primeros renglones, nomás, hubieran sido suficientes...
Para enmarcar, realmente.
No la conocía, así que gracias, Adriana!
Besote.
me alegro que te haya gustado, JULI. beso grande.
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