jueves, 16 de abril de 2009

La Emilia 15: Padre, ¿por qué me has abandonado? II

Yo durante doce años fui a un colegio de curas, es verdad, pero también es verdad que no se me nota ni el bautismo. Mi amiga, la recién separada con la que pasé un fin de semana de jolgorio viendo El Rey León 3 siete veces, insiste en que no tengo que ser, y juro por el dios en el que no creo que cito textualmente, “tan atea”. Yo le explico que no soy atea, que soy agnóstica a lo que ella me responde que es lo mismo. Siempre fue de simplificar las cosas. “¿Y cómo hago para hacer agnóstica por la mitad, eh eh??” Estábamos en el medio de esa ridícula discusión sin sentido, tipo doce de la noche, con CSI de fondo, en pijamas y pantuflas, tomando Baileys y comiendo un serenito cada una (el delivery de helado parece que fuera de temporada no funciona, hijos de puta) cuando llamó una amiga de mi amiga, a la que, para evitar confusiones llamaré Hermenegilda, la que dijo que como estaba por la zona al otro día nos vendría a visitar. Ese es un punto que nunca jamás en la vida entenderé, ¿cómo una amiga de una puede tener otra amiga que es tan distinta a lo que es una? Es un misterio de la naturaleza. Herme es el tipo de mujer que jamás tiene nada de qué quejarse. Yo no sé cómo hace para soportar tanta felicidad. Es cornuda y lo sabe y, como es de público conocimiento, la cornuda consciente es una cornuda de raza. Es una cornuda como con pedigree. A Herme por otro lado se le nota que, como decía mi tía abuela, hace mucho que no le ve la cara a dios. La verdad, seamos sinceras, si yo fuera dios tampoco me dejaría ver la cara por Herme. ¿Ves? Yo, si se la viera más seguido, por ahí dejaría de ser un poquito agnóstica. Mirá por dónde casi casi me vengo a convertir… Total que al otro día nos vino a visitar Herme nomás. Yo me alejé (todo lo que pude, era un dos ambientes), tuve la intención de dejarlas solas para que charlaran de sus cosas. Me tiré en el sillón a leer. Pero Herme es integradora, no me quería dejar afuera. ¿Qué estás leyendo? El libro del Horóscopo Chino. Ay, ¿Y qué sos Emilia? Serpiente. Ay, que feo. No contesté. Ay, ¿Y vos creés en esas cosas? (Se ve que tanta felicidad le termina causando dolor) Un poco. (Que conste que yo siempre trato de que no se me salte la cadena). Y ¿por qué creés en esas supersticiones? Porque prefiero creer en éstas y no en que un señor bajó del cielo y nació de una mujer que nunca fue penetrada. Creo que no me entendió, porque insistió. Ay, ¿y no creés en ningún santo? Yo soy devota de San Expedito. Yo cada vez que puedo, le prendo una vela a San Poronguito pero últimamente no me está escuchando mucho. Ay, vos insistile, que a la larga siempre te escuchan. Qué sé yo, como dice mi amiga Verónica, hay gente rara. Amén.

5 comentarios:

Juli dijo...

Ajajajajajjajajaj!!!!

Yo durante doce años fui a un colegio de curas, es verdad, pero también es verdad que no se me nota ni el bautismo.

¿cómo una amiga de una puede tener otra amiga que es tan distinta a lo que es una? Es un misterio de la naturaleza.

Yo no sé cómo hace para soportar tanta felicidad
Te digo, si algún día La Emilia escribe un libro, si es necesario camino hasta Baires para conseguirlo!!! ;)

MAGISTRAL lo tuyo. En serio.
Besos!

José Ignacio dijo...

Desde luego de ateismo a agnosticismo hay un espacio.
Observo que con otras situaciones te llevan a un agnosticismo menos trascendente. Tus respuestas lo denotan.
Recuerdos a tu amiga y a la amiga de tu amiga.

Colo dijo...

Jajajaja muy bueno el relato, cada uno es como es y si así se siente bien qué importa????

Al final, no es eso el paraiso o el infierno? El cómo uno se siente con su vida??

Adriana Menendez dijo...

JULI, sos un encanto, y te tomo la palabra porque sí, la idea es que la emilia saque alguna vez un libro, veremos... beso grande. (igual, no es necesario que vengas caminando, eh)


¿qué es un agnosticismo "menos trascendente", JOSÉ IGNACIO? así le explico a la emilia. beso.


hola, COLO! ¿cómo andan las cosas por allá? gracias por pasar y por tu comentario. muy de acuerdo contigo. beso grande.

José Ignacio dijo...

Como sabes agnostiscimo es una incapacidad de comprensión de lo transcendente, lo sobrenatural.
Tu actitud respecto a la amiga de tu amiga es algo escéptica y como en el texto introducías la etapa infantil de curas y sus consecuencias posteriores por eso intenté hacer una figura literaria que se refería a tu actitud sobre
circunstancias intrascendentes.
Puede ser que no esté bien empleado el término.
Hasta pronto