viernes, 29 de mayo de 2009

Códigos.

Siempre esperando, tanto que ya no sabía qué. Cansada de pretender que no le importaba, se envió un ramo de flores con una tarjeta que decía “Te amo”. Se lo agradeció de una manera descomunal. Él, como en ese momento no quería que le contestaran, no preguntó. Sólo dijo: “Por favor, mi cielo, es lo menos que te merecés”. Ella entonces se llamó a silencio y decidió volver a perderse en la cotidianeidad del trapo rejilla y la lavandina. A la noche hicieron el amor, aunque era lunes.

6 comentarios:

Juli dijo...

Muy bien lograda la imagen, como siempre. ;)
Qué triste!!
No debe haber cosa peor que vivir por inercia, una vida desprovista de emociones...

Beso grande!

zorgin dijo...

y así vió que había nuevos botones para apretar...

Milvecesdebo dijo...

La cotidianeidad del trapo, de la vida. Te sumerge, te hunde.. tantas veces.
Mil cariños

Adriana Menendez dijo...

gracias JULI!!! cosas peores, no sé siexisten, pero que las hay... las hay. beso grande.


ZORGIN: ... y así comenzó a idear su próxima movida...


MILVECES: muchas muchas más de mil... beso.

Marce D´Onofrio dijo...

¡Aunque era lunes!
No hay mejor forma de resumir el tedio de esa pareja.

Un beso enorme y perdón por la poca presencia. Te estoy leyendo, pero casi no comento porque a veces puedo leer muy por encima por unos problemillas con el tiempo...pero bueno, ya veré cómo lo soluciono; aunque hoy es domingo.

Este blog sigue siendo de lo mejor.

Adriana Menendez dijo...

MARCE!!!! a ver si se pueden solucionar esos problemillas que se te extraña!! un beso muy grande y gracias por tu generoso comentario.