sábado, 9 de mayo de 2009

El cartero llamó sólo una vez (y fue más que suficiente)

Cuando vio el sobre sin remitente nuevamente en su casa, le resultó difícil reprimir una sonrisa. El domingo anterior, con mucha paciencia, había recortado las letras de la revista y formado la frase “Tu marido te engaña. Una amiga”. No quería hacer demasiado daño, sólo buscaba una excusa para sacárselo de encima. Lo abrió casualmente, como quien espera encontrarse con la última oferta de teléfonos celulares. Poco a poco se le fue transformando la cara. Hasta empalideció.
- ¿Qué te pasa? – le preguntó el marido, que tomaba mate, ignorante. Estás blanca como un papel.
- Nada, nada, creo que me bajó la presión. Mejor me tiro un rato a descansar.
Calló. Una vez más.
Tampoco se animó a tirar el papel que decía: “Tu marido te mete los cuernos, querida, avivate de una buena vez”.

7 comentarios:

José Ignacio dijo...

El cartero siempre llama dos veces.
En tu relato dos anónimas misivas realizan el mismo camino en direcciones opuestas.
Dos llamadas de atención, dos excusas, dos recados.
El primero avisa, el último aconseja.
El ignorante protagonista, ajeno a la correspondencia familiar, encontró días más tarde por casualidad, envuelto en un pañuelo perfumado, la nota que su mujer no se animó a destruir.
Un beso.

Milvecesdebo dijo...

Debe ser... sí definitivamente leer esto en una carta sería impactante para mi no sólo por la noticia sino porque hace años que lo único que me deja el cartero son boletas para pagar y por cierto que lindas eran las cartas ahora reemplazadas por mensajes, e-mails, etc.
Mil cariños

zorgin dijo...

intercambio epistolar..., frase romántica, no? sin embargo este es un intercambio epistolar, y medio sucio, y por duplicado...
he pensado que cortar un monitor con una tijera de podar y meter los cachos en un sobre papel madera debe producir un efécto extraño para quien lo abre...

Adriana Menendez dijo...

JOSÉ IGNACIO: me gusta la idea de que el tipo encuentre la nota... ¿qué hará? un abrazo


MIL VECES: algunos mails también son lindos... y un mensaje recibido en el momento oportuno, ni te cuento. beso.


ZORGIN: efecto extrañísimo para el que lo recibe, y al que lo manda el ácido que se tomó le cayó muy mal y le causó un efecto altamente alienígena.

José Ignacio dijo...

Hay muchas posibilidades que deje la nota donde la encontró y mantenga silencio para siempre.
Beso

Anónimo dijo...

Que bicho raro que soy!!!!!!!! ni loca me guardo la nota y me tiro a descansar porque me bajó la presión. Nunca sería cornuda conciente!!!!!!!!!!!. Primero le hago subir la presión a él, y el mate termina sobre la avenida Mitre junto con sus pertenencias. No soy muy civilizada para estas cosas. Que va a ser, cada uno tiene su temperamento, no??

Adriana Menendez dijo...

mirá, ANÓNIMO, si vos decís que sos un bicho raro... y bue, vos te conocerás, qué decirte...