miércoles, 1 de julio de 2009

Despojos.



El sol pegaba fuerte en el cementerio. Él, tal cual le había enseñado su madre, no había perdido ni por un instante la compostura. Las amigas de su mujer habían puesto cosas dentro del cajón. Un paquete de cigarrillos, una entrada a la cancha y una petaca. No lo entendía bien. Los veintisiete años de matrimonio se le hacían pedazos. Sabía que en esta historia de origen manchado no había inocentes. Pero aún así, lamentaba no poder comprar recuerdos. De golpe se dio cuenta de que había sido necesario que se muriera para conocerla. Tarde, una vez más llegaba tarde.

7 comentarios:

CumbresBlogrrascosas dijo...

Adriana, tienes la virtud de analizar las cosas desde el centro de las mismas, más como un analista que como un espectador. De las personas como tú, que demuestran ese grado de conocimiento natural del comportamiento humano, por aquí decimos que "tienen psicología".
Lo que le ocurre al protagonista de tu relato nos pasa a muchos, que vivimos rodeados de gente a la cual nos une un cierto grado de intimidad, pero que no conocemos en absoluto. Por cierto, casi me sale más largo éste comentario que tu microrrelato, pero es que te hace pensar.
Un fuerte abrazo.

zorgin dijo...

posiblemente, ella se lo iba a reclamar.

Juli dijo...

Durísimo. Tristemente real...calculo que más de una vez debe pasar, así, tal cual lo decís en esas dos frases finales.
Qué feo darse cuenta tan tarde de algo!!
Me gustó mucho, Adriana.
Un beso

Adriana Menendez dijo...

querido CRUMBRES: simplemente miles de gracias por lo que decís, me voy a terminar poniendo colorada. un abrazo enorme.

ZORGIN: tal vez, quién te dice, por ahí, seguramente, se lo merece. beso.


feo muy feo, JULI, vivir en un pedo líquido es feo, muy feo. me alegro que te haya gustado y muchas gracias, como siempre, por tu comentario. beso grande.

Jv. dijo...

Me sorprendió el texto; duro pero sincero. Me gusta esa capacidad tuya de llegar en pocas palabras.

Saludos :)

Luciano Silvera dijo...

Me gusta lo que haces. Confieso que mi tiempo en la lectura occidental ha disminuído en los últimos años (sobre todo desde que soy un adicto a Murakami y las novelas japonesas), pero me ha gustado lo que he encontrado por aquí. Te he visto en facebook, y es por eso que logré encontrar esta página. Te invito, cuando lo desees, a pasar por mi blog Someone Under The Rain. De cualquier manera no paso para promocionar mi blog, es más: rara vez visito otros blogs. Pero aquí estoy.


Volveré a pasar.






Mis reverencias-

Adriana Menendez dijo...

muchas gracias, JV, beso.


LUCIANO: muchas gracias por tu comentario, por estar y por volver a pasar; por supuesto que pasaré por tu blog. beso grande.