miércoles, 26 de agosto de 2009

La Emilia 24: May the Force Be with You


El doc, con una tranquilidad pasmosa, te mira y te dice “hacé todos los trámites, los análisis y pedí cama para el miércoles”. Evidentemente, el tipo no tiene la menor idea de lo que te está pidiendo. Porque encima te aclara, “por favor que no se te venza la orden”. Por supuesto que no, doc, quedate tranquilo, dije yo en un ataque de estupidez sobrehumana. Lo llamé, no a Federico, al que me dijo que la China le quedaba cerca si era para verme a mí, a ver si me acompañaba. Creo que entendí mal. Se debe de haber referido al Barrio Chino, el hijo de puta. Cinco mensajes le dejé y no contestó ninguno. Convengamos que en el último lo mandé a la puta madre que lo parió, pero ese no es el caso. La educación es la educación y los mensajes se contestan, qué joder.

Total que aquí estoy, esperando como siempre en estos casos a que un señor de guardapolvo blanco se digne cual vampiro moderno que convive con mortales comunes y corrientes a sacarme sangre y a agarrar mi orina calentita en su mano… Nadie me puede negar que hay profesiones de mierda, a quién le puede gustar andar tocando el meo de otro, por dios; o andar revisando bocas ajenas, es un asco; y sádico además, estoy segura de que todos los dentistas tienen algún látigo guardado por ahí…. o esposas de cuero… o agujas… Toooodo el instrumental lo deben de usar para otros fines… o le pegan a los pibes, qué sé yo… algo deben esconder… Bueno… a ver… mientras tanto me tengo que entretener. Me olvidé el libro que estaba leyendo, como siempre, lo paseo todo el santo día al pedo y cuando lo necesito… me cago en la hostia, decía mi abuelo asturiano, cuando tengo que esperar y no tengo nada para leer me agarra como una especie de síndrome de abstinencia incontrolable que no me suelta hasta que no encuentro algo… En la mesita hay unas revistas, pero son todas “femeninas”. Muy instructivas, por cierto. Una puede aprender tantas cosas. A hacer un strip tease, a seducir al vecino del cuarto, a preparar una rica comida para esperarlo, a tejer un gorrito andino. Te dan ideas para salvar el planeta, para meterle los cuernos a tu marido y que no se entere, te explican que hay detectives que se dedican a seguirlo en caso de que sea él el que te los meta a vos y te enseñan cómo hacer para que no se te seque la magnolia y/o el perejil. Entre medio también te dan diez tips para crear tu propio emprendimiento sin salir de casa. Nunca falta el test (Para saber si sos feliz: ¿Te levantas cantando a la mañana la canción de la Novivia Rebelde?; adicta al sexo: ¿Le exiges a tu pareja hacerlo cinco veces por día y si no quiere se lo pides al verdulero?; o buena gente: Si ves un ciego, ¿le ayudas a cruzar la calle?). Mi favorito es el consultorio sentimental. Éste sí lo voy a leer. “Mi novio quiere tener un bebé, ¿cómo hago para decirle que no estoy preparada?” (no le digas nada, seguro que igual se da cuenta, mi amoooor); “Tengo la fantasía de hacerlo con dos hombres, en lo posible negros, no soy para nada original, ¿no?” (No, pegate un tiro); “Soy recontraindependiente pero quiero a mi lado un hombre que se haga cargo de mí y me proteja”. (¿No viste Psicosis?); “Mi novio me pidió que lo unte con yoghurt, ¿es normal?” (Siiiií, usá descremado de frutilla, es el que vuelve locos a todos, alcanzarás orgasmos múltiples). Y, por supuesto, el horóscopo: Un encuentro con alguien del pasado moviliza tu pulso cardíaco, sacá el pie del acelerador para ver con claridad (si lo llego a ver a Federico, ¿a vos te parece que voy a estar pensando en el Automóvil Club o en mi oculista, pedazo de idiota?!) Tenés que aprender a mirar lo desconocido con menos temor (¿y por qué no te venís a pinchar vos en mi lugar, proyecto de nada? Ahí vamos a ver si sos tan guapa para dar consejos). No te quedes con las ganas, atrevete al deseo, pero amor es otra cosa. (¿En qué quedamos, mi amor? ). Será precioso lo que vivirás con alguien de tu mismo signo. (Como que no sea con mi gato negro, lo dudo). No sé para qué me meto a leer estas cosas si ya sé que me ponen de mal humor…

“¡Emilia!”, escucho que me llaman y allá me levanto y voy, sin el “chino”, sin Federico y, lo que es peor, sin mi gato.

9 comentarios:

Milvecesdebo dijo...

Jua, jua, jua, no podés... tal cual Ah! en las que yo leo siempre hay alguna dieta para adelgazar aunque ahora estan de moda también las energizantes, afrodisiacas, etc y las mascarillas para el rostro que mejor no las hagas porque te queda como el cul...
Mil cariños

zorgin dijo...

pobre Emilia, con semejante susto y nadie que le agarre la mano y le diga que todo va a salir bien...
como sea, el slogan de "la" revista femenina es "todo lo que yenes en tu cabeza", lástima, bastante limitado lo que tienen las minas en la cabeza.
a mi me gustaba el selecciones con aquellos articulos onda "soy el cálculo doloroso de Juan, (como evacuarme)".
Emilia, tranqui, todo va a salir bien ;)

Adriana Menendez dijo...

son así, MIL, son así, una fuente inagotable. beso.


ay, tengo un problema, ZORGIN, ¿“todo lo que yenes en tu cabeza?", no lo entiendo. debo de tener el cerebro yenado con demasiadas otras cosas, ¿o lo tendré limitado? no sé... yo sólo quiero ser filatelista y lo que más deseo en el mundo es la paz mundial. saludos.

zorgin dijo...

disculpe me comí una "y",... :)))
en realidaddd le pifié a la tecla de junto va "tenés",
seguro que Ud lee a borges y hace equitación, no lo niegue.

Adriana Menendez dijo...

ahora sí! interesante el concepto pero, ¿una revista con todo lo que tenés en tu cabeza? mmmmm.... complicado, mi queridísimo ZORGIN... complicado... complicadísimo....

zorgin dijo...

entonces Ud no lee "para si"

Adriana Menendez dijo...

no, leo para mí, ZORGIN

CumbresBlogrrascosas dijo...

No te quejes, Emilia, que siempre puede ser peor. Hace poco asistí a un velatorio, y las únicas revistas que había en el tanatorio para "entretener" al personal eran funerarias, ¡hay que joderse!
Que te mejores, guapa.

Adriana Menendez dijo...

¿las fotos de los ataúdes estaban buenas, por lo menos? beso, CUMBRES