lunes, 5 de octubre de 2009

La Emilia 28: Help, I need somebody´s help.

De: Heu Casino; Asunto: Alguien lanzó los dados por usted.

De: Euro Prime Casino; Asunto: Felicitaciones, ud. Ganó 300 euros en fichas de casino.

De: Fiesta Club; Asunto: ¿Le encanta una buena fiesta? Entonces le encantará Fiesta Club Casino.

De: Royal Casino; Asunto: Juegue con 555 euros del dinero de Royal Club Casino.

De: Vero; Asunto: ¿Cómo te fue en lo de tu vieja?

De: Federico; Asunto: teléfonos.

Estos son todos los mails que recibí en el día de la fecha. Por lo menos no cayó ninguno que me ofrezca alargar mi pene. A Vero no sé qué contestarle. Y a Federico tampoco. Lo único que pone es el asunto y dos números. Ni un hola siquiera. Ni un chau. Ni un te mando un beso. El tiempo parece que lo puso lacónico. “¿Recibiste mi mensaje?”, me dijo antes de que pudiera cerrar la puerta. “Sí… y te contesté, eh” - mentí – “pero una maquinita me dijo que el teléfono estaba fuera de servicio, viste cómo andan para la miércoles las compañías” (debe de ser la única persona en este mundo que me hace decir una frase tan estúpida como “para la miércoles”, por las santas barbas de Telecom, Emilia, contrólate). “Lo que pasa es que tengo número nuevo”. “¿Y entonces cómo querés que te llame?” “No te pedí que me llames, te dejé mis nuevos números para que los tengas por cualquier cosa”, me contestó con esa sonrisa llena de dientes que en ese momento me reprimí para no bajárselos de una trompada. “Perdón, lo borré”. “Entonces te mando un mail para que los tengas”. Me insulté en arameo por quedarme en el “Hola, soy Federico” y ensordecer inmediatamente. Y, como tratar de despejar el nubarrón de silencio que se había formado era más imposible que reírse con una película de Bergman, me fui. Tampoco me iba a quedar para revelar los secretos de mi endotelio con tanta liviandad. Mucho menos delante de mi madre. Que bastante info tiene, y si no se la imagina. Sólo lo miré, y, la verdad, yo me comunico bastante bien con mi cara. Cuando quiero soy una anguila en una pileta con agua enjabonada.

De: Emilia; Asunto: ¿Vero, qué hago?

6 comentarios:

José Ignacio dijo...

De Ignacio:
Asunto: Conversación.
Hola Adriana. Por acá de día ahora.
El tiempo se contrae o las prisas nos conducen a no se sabe donde.
Dame tu correo, nos dicen: ¿como voy a darte todas las cartas que he recibido?.
¿Me das tu móvil?, yo me digo: y luego ¿como llamo a alguien?
Se olvida, con frecuencia, la "dirección" y el "número" y sin esos datos es difícil encontrar ese lugar apacible donde disfrutar un mate con una amistad.
Yo tambien me pregunto:
..... ¿que hago?.

zorgin dijo...

no le ofrecieron como alargar su pene???
cómo logró tamaña proeza?
las copias de reloj y los remedios?
de eso pudo zafar????
de: zorgin; asunto:como mandar a la miércoles a federico sin que se dé cuenta (y le joda).

Adriana Menendez dijo...

es difícil responder a la pregunta ¿qué hago?, JOSÉ IGNACIO, aunque empezar por tomarse unos mates con amigos no está nada mal.


zafó de los alargadores de penes, de los relojes y de los remedios, ZORGIN, pero no de la viudita de costa de marfil que heredó una fortuna y no sabe qué hacer con ella. Por favor, expláyese en el asunto, que a la emilia le interesa.

CumbresBlogrrascosas dijo...

¡Emilia! ¡Eres la visitante 999.999!
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Adriana Menendez dijo...

seguro que la emilia se olvidó el número!!

Diego Humanista dijo...

Uy! No! Estoy leyendo algo del pasado! La historia ya se definió!
Pero si hubiera estado aquí para ofrecerte algunos "que hago", te hubiera dicho, querida emilia, lo siguiente: Buscate otros amigos. Y otra familia. El tramite de emancipación de la madre no debe ser muy dificil, vea, conozco un gestor buenísimo.

No, bueno... Lo de otros amigos sí que va. Parece que estas muy limitadas en tus relaciones sociales, emilia, y eso es fatal. Después te terminan pasando estas cosas.