viernes, 30 de abril de 2010

La Emilia



Entre tantas idas y vueltas, La Emilia tiene ahora página en Facebook. Pueden entrar, clickear en el cartelito de “Me gusta" y así interactuar con ella, hacerle comentarios o sugerencias, lo que se les ocurra. La Emilia contestará, si tiene ganas.

jueves, 29 de abril de 2010

John.

“Cierta gente convierte sus pasiones más en una actuación que en una aventura. Al parecer, no se enamoran ni hacen amistades, sino que representan con hombres, mujeres, niños y perros un bullicioso drama para el que estaban predestinados desde el momento de su nacimiento. Esto es especialmente notable en aquellos cuya teatralidad está limitada por la pobreza de su gama emocional. Su torpe actuación desvía nuestra atención hacia la obra. La que hace de ingenua es demasiado vieja, lo mismo que la primera actriz. El perro no es de la raza apropiada, los muebles no hacen juego, el vestuario es andrajoso, y cuando en la obra se sirve café, parece que no hay nada en la cafetera. Pero el drama prosigue con tanto terror y piedad como en las escenografías más magníficas."


del relato La cómoda, de John Cheever.

miércoles, 28 de abril de 2010

La Emilia 50: EL día después de mañana...

El otro día fue el día de la tierra, algo que, como todos lo que me conocen se imaginarán, me tuvo en situación de éxtasis toda la jornada. Alguien, vaya una a saber quién, miembro con seguridad de la Asociación Vida en Libertad para las Hormigas Coloradas o similar, tiró un folleto por debajo de mi puerta. Muy ilustrativo el papelito, te da diez ideas para salvar el planeta. Lástima que llegó tarde, si no lo hubiera incluido en los 10 del otro día. Estas maravillosas e imaginativas ideas son:

1. separar la basura; ok, la próxima vez que saque basura de mi casa, trataré de que los bracitos y las piernitas, junto con la cabecita, ya no estén unidos al cuerpito, todo sea por la ecología.

2. formar pequeños ecologistas; ¿contrato enanos? Es lo único pequeño que por el momento soportaría tener a mi alrededor.

3. ahorrar agua y energía con tus jeans; no entiendo, yo no los riego ni los enchufo.

4. gastar menos energía en la cocción; y después cuando como la carne jugosa me rompen las pelotas con la triquinosis, por qué no se ponen de acuerdo la puta madre carajo.

5. conservar y reutilizar los alimentos; demasiado, too much, la única manera que se me ocurre de cómo reutilizar un alimento me hace vomitar.

6. imponer la moda del changuito de la abuela; pero si yo quiero imponer una moda, mirá si me voy a poner a pensar en el changuito de mi abuela, dejate de joder.

7. evitar los envases descartables; voy a tener que contratar a una medium para que me comunique con mi abuela nomás, no me va a poder mandar el changuito pero por ahí todavía tiene el teléfono del lechero que pasaba por su casa.

8. elegir productos nacionales; xenófobos despreciables.

9. reemplazar los productos de limpieza; ¿escupo y lengüeteo todo?

10. combatir los bichos sin tóxicos; claro, me voy a poner a hablar con una cucaracha para convencerla de que se vaya a lo del vecino, así Iturralde me interna.

Hablando de Roma, en lindo numerito me metió. Y yo, que soy tan buena alumna, mirá si no le iba a hacer caso. En dos días me tengo que sentar a hablar con el Fulano, a lo mejor, si ahora le interesa la ecología, le llevo el folletito y tengo tema para conversar.

lunes, 26 de abril de 2010

La Emilia 49: Suena el teléfono...

A veces me pregunto por qué hacemos tantas estupideces, y la respuesta es obvia, porque somos estúpidas. ¿Por qué hablo en plural? Asumite, Emilita, asumite, es el primer paso. ¿Hacia dónde? Ni San Ceferino lo sabe. Espero que no sea a la mismísima mierda. Por lo pronto y para evitar eso me voy a lo de Vero. Apenas entro a su casa, suena el timbre. Es la vecina, que viene a devolverle no sé qué que Vero le prestó. Y entra, por supuesto. Es tan rubia que hace daño. Se instala en el sillón como si su presencia fuera indispensable y empieza a hablar y a contarnos de su vida, algo que a mí me interesa tanto como la estadística de enfermos cardiovasculares de Camerún. No sé, se debe creer Farrah Fawcett Majors y querrá formar los Ángeles de Charlie con Vero y conmigo, qué sé yo. A mal puerto…, decía mi viejo. Encima le suena el celular todo el tiempo y, como si esto fuera poco, el ringtone es una canción de Arjona. La neurótica habla y se ríe a los gritos. “Ay, discúlpenme, lo que pasa es que en la agencia estamos lanzando un producto nuevo que parece que va a tener mucho éxito.” “Qué suerte,” dice Vero, que debe de haber tomado clases con Eugenia de Chicoff y nunca me lo contó. “¿Y de qué se trata?” Para qué. Empieza a contar no sé qué mierda de un cruce a los Andes. Cuando termina, me mira y me pregunta, “¿A vos no te gusta el turismo de aventura?” “No, la verdad es que no me seduce la idea de viajar para la mierda y comer para el ojete.” Vero larga la carcajada y ahí me doy cuenta de que si hizo el curso por suerte, reprobó. Y la vecina se da cuenta de que nunca vamos a formar ni el trío Los Panchos y se marcha.
Vero me mira con cara de “por qué hiciste esa boludez”, algo ya le había adelantado por teléfono antes de ir. “La culpa de todo la tiene el hijo de puta de Iturralde, ¿sabés lo que me dijo?, que no tengo que tener asignaturas pendientes, a vos te parece, a mí sola me toca un fanático de José Sacristán. Me llega decir que solos en la madrugada no estamos solos y lo mando a la concha de su hermana…” “Bueno, pensándolo bien, no esta mal enfrentarse a los problemas, cerrar círculos, Emilia.” “Pero, Vero, cerrar círculos… dejate de joder… pero por qué Iturralde no cierra el culo, mejor” “No es eso para lo que vas”. Y para qué voy, me pregunto yo, para que me convenza de hacer estupideces y le deje un estúpido mensaje a Federico en el contestador diciéndole que lo tengo que ver. Y sí, para eso. La puta madre carajo.

viernes, 23 de abril de 2010

La Emilia 48: 10

10 La mujer perfecta, sacarse un diez, Los diez negritos, las diez de últimas, Los diez indiecitos, estar de diez, el Diego, los que te piden el diego, el Decamerón, el diezmo, los Top Ten, los diez mandamientos y…

Los Diez Madremientos .

1. Amarás a tu madre por sobre todas las cosas.

2. No tomarás su santo nombre en vano (ni la reputísima madre que me recontramil parió dirás, jamás)

3. Santificarás su cumpleaños (y una torta le llevarás y las velitas soplarás)

4. Honrarás a tu madre y a tu madre.

5. No la matarás (ni siquiera te tentarás)

6. No fornicarás (sólo te casarás, muchos nietos darás y te joderás, te joderás)

7. No le robarás.

8. No levantarás falso testimonio ni le mentirás, jamás, jamás.

9. No desearás la madre de tu prójimo.

10. No codiciarás las madres ajenas.

Y, ya que estamos…

Los Diez Mierdamientos de la Sociedad Moderna.

1. Estudiarás e independiente serás.

2. Te casarás (y el diploma en el culo te meterás).

3. Hijos tendrás y la Familia Ingalls formarás (todo por ellos dejarás)

4. Sexualmente satisfecha siempre estarás.

5. Exitosa en tu carrera serás (un par de escalones por debajo de él te ubicarás)

6. Para ser eternamente joven y flaca a lechuga, manzana y yoghurt vivirás.

7. Por no tener celulitis morirás o matarás.

8. Inteligencia tendrás (pero no tanta, al hombre no espantarás)

9. Tu propio dinero ganarás (y para pagar el colegio de los chicos lo usarás)

10. La palabra frustración no conocerás.

Y, por qué no…

Los Diez Emiliamientos.

1. A dar un paseo en el pito de King Kong a todos mandarás.

2. Sólo a tus amigas honrarás.

3. Todo lo que quieras cogerás (y si no quieres, no te preocuparás).

4. Alcohol tomarás y algún porro te fumarás.

5. Bondiola masticarás (de la que te guste más).

6. Leerás, muchas películas y mucha televisión mirarás.

7. Nunca un orgasmo fingirás.

8. Cuando te enfrentes a un pito chico, te reirás.

9. Trabajarás y en zapatos tu plata gastarás.

10. Joya joya la pasarás, ya verás, ya verás.


lunes, 19 de abril de 2010

La Emilia 47: ¿Qué pretende usted de mí, canalla?

Otro tema muy de moda: las utopías… me tienen harta, podriiida, con las utopías, pocas palabras tienen tan buena prensa como esa, si vos creés en las utopías sos algo así como un ser divino, superior. Como al final no sé bien qué mierda son, voy a las fuentes. El diccionario de la Real Academia Española, no cualquiera eh, dice que una utopía es, y me lo anoté para no olvidarme, “un plan, proyecto, doctrina o sistema optimista que aparece como irrealizable en el momento de su formulación”. Ya desde el vamos nomás tengo un problema con la palabra sistema y si encima ese sistema es optimista, se pueden ir todos a cagar, pero esa es otra cuestión, no sé cual, no soy Hamlet a Dios gracias aunque también a veces persiga fantasmas, como todo el mundo, bah, tampoco tengo por qué pegarme tanto todo el tiempo. Estoy re dispersa, ya lo sé… El otro día la amiga de una amiga, hablando de un muchacho que había conocido, dijo que no quería saber nada con él porque era un optimista no realista, el típico macho hipocampo bah, un pescado convencido de que es un potro. Optimista no realista, es una redundancia, no me lo vas a negar. Bueno igual ella no sé qué pretende, se cree perfecta, vive postulándose para el puesto de Mujer Maravilla, en realidad nadie puede negar que, según los tests de la revista Cosmopolitan claro, es una chica inteligente. Bueno pero volviendo al primer tema, digo, si algo es irrealizable, ¿para qué carajo lo vamos a perseguir? Suponete que yo me propongo caminar hasta el horizonte, como escuché por ahí, dale que te la doy que a los veinte todavía creo que eso es posible… a esta altura, vaaamos… una de dos o soy una boluda alegre y sigo creyendo que es posible; o ya sé que no pero igual me convierto en la Forrest Gump del subdesarrollo, más boluda todavía. Aunque por ahí, quién te dice, viene alguna ONG de esas que surgen a montones por Europa, por ejemplo para proteger a las mariposas abandonadas en Villa Caraza y me terminan dando un premio. Y ojo, esto no es escepticismo, ni siquiera cinismo como muchos lo llamarían, para mí es pura sabiduría, qué querés que te diga. Entonces después vienen los que te dicen que la utopías sirven para eso, para caminar, pero ¡por favor!, para caminar al pedo servirán en todo caso. ¿No se dan cuenta de que eso genera frustración? Si yo me pongo como meta alcanzar algo que de antemano sé que no es posible lograr, vivo deprimida. Porque aunque suene mal decirlo, con esta posición una anda más contenta por la vida, porque no se espera nada, damos por sentado que de base todo es una mierda, entonces todo nos parece de más, nos viene de arriba, como peludo de regalo, decía mi abuelo. “Entonces, Emilia, ¿usted vive contenta? Mire, ahora ya se nos terminó el tiempo, pero me gustaría que la próxima vez venga de verdad, no que concurra a este consultorio de manera, cómo decirlo, tan utópica.” Iturralde, se tenía que llamar el tipo. Yo sola me busco un psicólogo que me haga acordar a la palabra turro.

viernes, 16 de abril de 2010

La Emilia 46: La mañana... lanza llamas...

“Britney Spears mostró su cuerpo sin photoshop”, ahora muestra un moretón en su pierna derecha, un tatoo, dos gramos de celulitis y que su cintura tiene un centímetro más de lo que todo el mundo piensa… ahora sí las mujeres del mundo nos sentimos mejor, es como nosotras.

“Científicos en Inglaterra crean embriones con el ADN de un hombre y dos mujeres”, pero por qué no se dejan de joder con las pipetas, las probetas y la puta madre que los parió, me pregunto yo, qué quieren crear, adónde quieren llegar, por favooooorrrrr.

“En Francia pagan casi 6 mil dólares por untar con crema solar… los futuros untadores deben estar dispuestos a poner crema solar a los turistas en las zonas del cuerpo que ellos soliciten”, estos franchutes siempre en el detalle, lindo laburito, lástima que si me apunto yo seguro que solicita mis servicios Igor.

“Obligaron a una tienda londinense a sacar de la venta un bikini con relleno para nenas”, pero por qué no agarran a la mamá y al papá que compraron el susodicho traje de baño, se los hacen poner a ellos, los traen a Buenos Aires y los sueltan así vestiditos a las dos de la mañana en Fuerte Apache.

“Anularon el primer matrimonio gay”, sin comentarios.

“Muere joven lesionado durante una práctica del Vale todo, le rompieron dos vértebras.”, sin comentarios 2.

“¡Qué lindo es dar buenas noticias!”, dijo una vez un tipo orgulloso de que lo apodaran Chupete. Conclusión: tengo que dejar de leer el diario con el desayuno, me predispone mal.

lunes, 12 de abril de 2010

La Emilia 45: Analize this (o, en criollo, analizate esta)

Auto que no arranca… listo ya está se me cagó el día, batata de mierda en cualquier momento la vendo me tiene harta… otra vez a soportar estoicamente que los simpáticos muchachos del taller me traten como a una idiota para lograr que lo arreglen rápido, lo haré cuando vuelva porque hoy tengo mucho trabajo y la insoportable levedad del ser está trabajando a full, la hija de puta no puede parar, ya me afecta por otros lados (vaya una a saber cuáles son los demás lados que no nombro), tengo las uñas de los pies tan largas que en cualquier momento dejo arañazos en el piso de madera, y con los pelos de las piernas me puedo hacer una permanente; encima la primera clase del día es con la telemarketer de la telefónica, una boluda a cuadros que lo único que le importa es poder entender las canciones de Mika (el día que las entienda sufre un shock), eso sí es re progre, tiene un pin con la cara del Che Guevara en la cartera; y el que le sigue es médico, cuando me llamó para tomar clase pensé qué bueno, por fin alguien interesante para charlar, pero no el tipo es anestesista, está acostumbrado a hacer que la gente se duerma; y para terminar este maravilloso día me toca con el científico, un jodón de la primera hora, la semana pasada me tuvo toda la hora explicándome la teoría del Big Bang y la Máquina de Dios (entre paréntesis qué nombrecito que se mandaron los científicos, eh), me cagué tanto de risa que casi casi se me sale el implante (de la muela, creo que no hace falta aclarar) bella manera de concluir un día bello, con mi pie izquierdo, en el medio los intrascendentes de siempre, la verdad es que nunca se debe subestimar la cantidad de pelotudos que habitan a nuestro alrededor; mejor antes de salir hago una llamadita.

“Hola, ¿Iturralde?” “Sí, Emilia, ¿cómo anda?” “Para el culo, si no no te llamaría”. Silencio respetuosamente psicoanalítico del otro lado. “¿Tenés hora para la semana que viene?” “Si quiere la puedo ver mañana”. “No, mejor, dejame hasta la semana que viene, así está bien.”

sábado, 10 de abril de 2010

Dalmiro.


“Y después se calló, como a veces se callan las mujeres, bajo los techos de las iglesias, o bajo los cielos abiertos, o bajo los espacios chicos de sus cuartos, o bajo la propia pequeña eternidad de sus silencios - ellas, las mujeres - las profesionales de la ausencia y de la espera."



del libro Ese, de Dalmiro Sáenz.

lunes, 5 de abril de 2010

La Emilia 44: Bancate ese defecto.

Domingo… bajón (sobre todo de cabeza después de los diez daiquiris que me tomé anoche en el cumpleaños de Luisiana, que después de superar su crisis matrimonial del año pasado se convirtió en algo así como la Evangelina Salazar de mis amigas, por suerte no tiene sobrinas) Vuelvo, domingo y de Pascuas… qué me importa… Me empieza a importar cuando mami llama a las nueve de la mañana para recordarme que no llegue muy tarde porque a la tía le gusta almorzar temprano y de paso me pide que lleve el helado de postre… La puta madre carajo me había olvidado de que me esperaba una tarde entretenidísima escuchándolas debatir sobre cuándo es la mejor época para trasplantar el malvón. De pechito me recibió con un “Me imagino que el viernes habrás hecho vigilia”. “Sí, mami, estuve con Vero y las dos vigilamos muy bien la bondiola de cerdo que pusimos al horno para que no se nos quemara.” Me tiene podrida, no la bondiola ni Vero, of cors. La mira a la hermana con cara de ¿Ves cómo es? y se mete otra vez en la cocina.
La casa de mamá es como el consultorio de un dentista, (¡pero qué maravillosa asociación que acabo de hacer!, que lindo imaginarme a mamá con un torno, que lo tiene en realidad es su lengua, y yo tengo un enano en la cabeza que todo el tiempo grita ‘Te-ra-pia! ¡Te-ra-pia!") Vuelvo a volver… tiene el living lleno de revistas de esas que en la puta vida me compro pero que en estos casos, como en lo del dentista, vienen bien. Leo: Darío quiere que le dé un hijo (habrá que ver si el hijo quiere que vos se lo des, corazón, dice el enano) Quiero envejecer al lado de Esteban (el futuro llegó hace rato, cantaban hace unos años) Estamos unidos por la música y el amor (andá a cantarle a Gardel y si querés también a Zamba Quipildor – agrega el enano porque a mí el folklore no me gusta) El yoga me cambió la vida (y la cirugía te cambió la cara) Me separé con el mismo amor con el que me casé (anda a cagar) Celebro que la mujer de mi ex esté embarazada (andá a cagar 2) Tuve que elegir entre mi novio y mi carrera (si elegiste a tu carrera, tu novio agradecido… y por casa cómo andamos… enano de mierda callate la boca) Me tatué por amor (¿y una lobotomía por amor no te harías?) No puedo creer tener esta vida dentro de mí (el que está adentro tampoco lo puede creer, es probable que sea el primer caso de suicidio pre natal). Too much, gana el enano, mañana llamo y pido turno. “Nena, ya están los ravioles”. Feliz domingo para todos.