sábado, 10 de abril de 2010

Dalmiro.


“Y después se calló, como a veces se callan las mujeres, bajo los techos de las iglesias, o bajo los cielos abiertos, o bajo los espacios chicos de sus cuartos, o bajo la propia pequeña eternidad de sus silencios - ellas, las mujeres - las profesionales de la ausencia y de la espera."



del libro Ese, de Dalmiro Sáenz.

2 comentarios:

Isadora dijo...

¿Es malo en sí mismo el silencio? ¿Es mala la actitud profesional en el individuo? Pues si no lo es en ninguno de los casos, nuestros silencios y nuestra profesionalidad en la espera no pueden ser más que virtudes. Lo que me temo es que algunos nos tomen como destinatarias propicias para asumir como respuesta el silencio ignorante o resignado o la espera lacerante. La virtud sería entonces vicio y mis vicios los elijo yo.

José Ignacio dijo...

Terrible definición.
"ellas, las mujeres - las profesionales de la ausencia y de la espera."

Si esta frase es un fragmento el libro debe ser exquisito.
Hasta pronto