lunes, 27 de septiembre de 2010

La Emilia 81: Bancate ese defecto.

Bueno, se nos terminó el tiempo. No, no… No me mirés así. Tengo reloj y sé que acabo de llegar pero yo no hablo más. Es otro el tiempo al que me refiero. No tengo más tiempo para perder con vos. Me harté, ya me di cuenta de que no voy a descubrir la pólvora. Y no me mirés con esa cara de “yo ya lo sabía”, no, no sabías un carajo, te lo estoy diciendo en este momento. Ya sé que mi vieja es lo que es y que mi viejo fue lo que fue y que yo soy producto de eso. No hay nada nuevo bajo el sol. Ya sé que prefiero asistir a la Fiesta Nacional de la Frutilla en Coronda antes que pasar más de dos horas seguidas con Mami. Y, ¿qué querés que haga? Es mi vieja, cambiarla, no la voy a cambiar. Y la verdad es que tan mal no la llevo. En definitiva, todo lo malo de este mundo que acarreo se los debo a ellos, pero hay un pequeño detalle lo bueno, aunque sea poco, también. No voy a pasar los próximos veinte años de mi vida analizando por qué me comporté como me comporté o hice las cosas que hice para estar acá, dentro de otros veinte, quejándome pedorramente por lo que no estoy haciendo ahora. Si tenés la fórmula, la receta, la bola de cristal, si tenés tan en claro vos cuál es mi deseo, explicameló y, capaz que hasta me pongo feliz y todo. Pero como no me vas a solucionar nada, me voy a la mierda. Estoy un poquito podrida del bandoneón. Del lamento boliviano. No quiero sostener más libretos, ni siquiera el mío. ¿Qué me escapo para adelante, decís? Y, por lo menos no soy tan pelotuda de escaparme para atrás. “Bueno, usted sabe que puede volver cuando quiera, Emilia”. “Esperame sentado, Itu, si no te vas a acalambrar.”

2 comentarios:

Princesa Letra dijo...

Bien hecho, Emilia. La verdá estaba esperando que dejaras a Iturralde!. Vos estás para más. Ahora la plata del psicólogo te la gastás en pilcha, fernet o pastafrola. Aguantuchi las toscassss

Adriana Menendez dijo...

¡qué lindo triunvirato: pilcha, fernet y pastafrola! gracias, PRINCESA