viernes, 15 de octubre de 2010

La Emilia 84: Nos siguen pegando abajo (y yo estoy cada vez más verde)

Éramos pocos y la abuela se hizo las tetas. Resulta que tengo un alumno que es medio pesado y de cerebro de lapacho pero de algo hay que vivir. En definitiva, a él no le interesa leer a Shakespeare, sólo le importa que sus CEO amigos lo entiendan cuando dice “manáyement”. Y, por lo que me cuenta (entre paréntesis, los alumnos que me agarran de psicóloga me tienen los huevos al plato) divertirse en los after office, en los after hour, en los happy hour y en todos los hours a los que pueda ir con tal de no llegar temprano a su casa. Qué sé yo, será que tanto antioxidante que toma, tanto alimento orgánico que come, tanto sushi que desayuna, le afecta un poquito el cerebro, porque parece ser que su único objetivo en la vida es ser copado pero no se da cuenta que hasta el momento lo único que ha logrado es haber sido copado por una tremebunda pelotudez endémica. Encima, cada vez que entro a la oficina me saluda con un “qué onda”. Lamentable. “Emilia, tenemos que hablar”, larga apenas cruzo la puerta. Por fin, pensé, vamos, Emilia, que hoy se te da. “Te escucho”. “Estoy enamorado”. No era lo que esperaba pero me sobrepongo. “Qué bueno”, le contesté pero como en el trabajo me contengo no llegué a agregar y a mí qué carajo me importa. “De vos”, agrega el inimputable con una sonrisa que parecía esperar que me arrojara a sus brazos mientras yo lo único que estaba pensando era revolearle los libros por la cabeza. “Fue amor a primera vista, desde la primera clase que te lo estoy por decir, pero como vos en ese momento estabas de novio, no me atreví.” “Y lo bien que hiciste, no conviene mezclar, dice mi vecino el alcohólico.” “Ves, tu sentido del humor me fascina, sos tan distinta a todas las otras mujeres que conozco”. “Sobre todo a la tuya, porque vos estás casado, ¿te acordás?” “Estoy dispuesto a dejar todo por vos”. “No es necesario, te lo pido por favor”. “Emilia, te estoy entregando el corazón”. “Qué divertido, una de las entrañas que más me gusta”. Y… ante tamaña demostración de amorrrrr, era obvio e inevitable que poco a poco se me fuera soltando la cadena. “No me cortes el rostro así.” “No, querido, lejos de mí querer cortarte nada (salvo las bolas, pienso, pero bué), pero mejor dejemos las cosas como están, yo soy la profesora de inglés y vos el alumno”. “Sabía que me entenderías”, dice y se para, pasa del otro lado del escritorio y me toma del mentón. Con la dulzura que me caracteriza, y que suelo reprimir en las clases porque, again, de algo hay que vivir, me paro y digo, “¿Qué carajo te pensás que vas a hacer, idiota?” “Besarte, pensé que habíamos llegado a un acuerdo, ¿no me estás proponiendo que cada uno en su lugar, llevemos adelante una, cómo decirlo, amistad con derecho a roce?” Y, como era de esperar, se me terminó de soltar. “Ah, pero sos más boludo de lo que pensaba, ¿qué pasó? ¿Te levantaste con el pito parado y tu mujer te cortó los ganchos porque anoche llegaste a casa con la corbata de vincha?” “Daale, ¿qué te cuesta?” “¿Qué-me-cues-ta? ¿Vos te pensás que yo soy una organización sin fines de lucro? ¿O que porque no tengo macho me voy a dejar voltear por el primer imbécil que se me cruce?” “Aflojate, no todo es un drama a analizar, Emilia, hay que dejar fluir la pasión.”

“Mirá, si yo dejo fluir la pasión en este momento, te capo con el abresobres que tenés en el escritorio”. “Yo puedo asegurarte…” “Lo único que vos me podés asegurar es la in-sa-tis-fa-cción. Además, ¿vos creés que yo puedo tener algo que ver con un tipo cuyo escritor de cabecera es Marcos Aquinis? Haceme el favor, nene, se te venció el yoghurt”. Di media vuelta y me fui a la mierda. Y bué, una clase menos. A lo mejor, aprovecho esa hora y empiezo a ir al gimnasio. No, mejor no. Tampoco la boludez.

3 comentarios:

Christopher Membreño Téllez dijo...

Muy bueno... Siempre he leído tus escritos de La Emila, buenos todos, felicidades...

Jael Uribe dijo...

Gracias por la invitacion, te deseamos exitos ademas de extenderte esta invitación: Mujeres Poetas Internacional
http://mujerespoetasinternacional.blogspot.com

Adriana Menendez dijo...

muchas gracias, CHRISTOPHER, un abrazo.


gracias a vos, JAEL, y por la invitación, pasaré por el blog. saludos.