miércoles, 15 de diciembre de 2010

El engaño.


Ahogo. Asfixia. Apuro. Es todo lo que es capaz de sentir. Encima no cree en Dios, ni en la felicidad. Más difícil todavía. Ningún pasamanos de donde agarrarse. Sofocada. Sumergida. Excesiva luz en la cabeza. Busca desesperadamente entretenerse para que la vida pase de una buena vez. Con los ojos cerrados y los dientes apretados. Sabe que la inteligencia que posee no es suficiente como para meterse un balazo en la cabeza, y que la cobardía es demasiada como para tirarse a las vías. Tendría que cortar lazos, pero ni a eso se anima, teme caer en un vacío infinito y nauseabundo. Se mimetiza con los demás y hace lo que el resto. Convencida de que cediendo logra resistirse. La paradoja es que lo ha hecho tan bien que todo el mundo esta convencido de que ella es feliz.

8 comentarios:

Javier F. Noya dijo...

Un retrato bastante común, lamentablemente. El tiro no es mala opción, aunque es mejor morir por algo y no por aburrimiento. Reflexioné mucho en eso, y sólo se encuentran respuestas intuitivas. Has reflejado sin tapujos esa angustia de cumplir y no ser, una alienación, un somnífero para nuestra angustia. Besos.

Adriana Menendez dijo...

muchas gracias, JAVIER, como siempre por tus palabras. me gustó mucho la frase “somnífero para nuestra angustia". beso grande.

Juanjo dijo...

Hay tanta gente así...

Anónimo dijo...

No ve el engaño, lo cree, porque es autoengaño y en definitiva un suicidio emocional. Su inteligencia obnubilada no la deja ver que ya se suicido en un sincericidio
porque a nadie engañamos con hacer creer que uno es feliz y además la felicidad completa esta compuesta de momentos de felicidad, todo lo demás es vivir o sobrevivir.
¿A quien le importa si uno cree en Dios? porque a nadie le importa en definitiva como ella esta, porque cada cual atiende su juego en una sociedad obviamente hipócrita y culturalmente machista, de allí que vivimos en un mundo de dualidades
y aun así, no todo es blanco o negro,... sino por fortuna, y en medio de ello hasta un arco iris existe.
En todo caso allí el sol brilla con pureza
y se puede otear el horizonte desde las ventanitas del alma.
¿cortar lazos?, los lazos son emocionales, están o no están, todo lo demás es social y se desvanece si ella no lo magnifica.
En todo caso la pregunta del día es ¿Qué hizo con la pesada al pedo caja de fin de año cargada de porquerías incomibles, intomables y probablemente de productos vencidos que reparten en el laburo? Se la llevo, se la dejo al personal que no la recibe como seguridad o limpieza, suponiendo hace benficiencia? O mimetizada al resto de los que putean en silencio por esa actitud de anacrónico marketing empresarial quedara en el baúl del auto para que la sidra barata fermente y estalle con el sol del tórrido verano porteño?

Locopepe Bs. As Argentina

Adriana Menendez dijo...

y sí, JUANJO, la verdad que sí. saludos.


querido LOCOPEPE, un poco de piedad, la mina está en el horno... ni siquiera creo que reciba ninguna caja.

Anónimo dijo...

jaaaaaa, no era impiedad, era algo de realidad cruzada con un mensaje esperanzador cuadno locopepe le dice:

"vivimos en un mundo de dualidades
y aun así, no todo es blanco o negro,... sino por fortuna, y en medio de ello hasta un arco iris existe.
En todo caso allí el sol brilla con pureza
y se puede otear el horizonte desde las ventanitas del alma."

En ese parrafo el pepe le esta diciendo que: a pesar de todo hay esperanzas para la locuela porque el final del tunel ya lo toco y todo lo que venga sera mejor para ella, y ni hablar que se le salve el baul del auto si no recibe la pedorra caja de fin de año, jaaaa


buen finde posible(fresco al menos) y besos al alma desde viya luro en CABA Argentina
locopepe

sucedeque dijo...

Muy bueno el micro, me gustó mucho.
Un saludo. Iria L.

Adriana Menendez dijo...

muchas gracias, Iria. beso.