martes, 11 de enero de 2011

Parole parole parole.

Ya todos sabemos que hay preguntas que no tienen respuestas. Sin embargo, hay gente que insiste en hacerlas y así es como cada tanto alguien pregunta, por ejemplo, ‘¿sos feliz?’ El preguntado la mayoría de las veces no se atreve a decir lo que verdaderamente se le pasa por la cabeza y empieza a inventar. Si juntamos a un grupo de personas frente a un cuadro blanco con una línea negra en el medio y les preguntamos qué ven, seguramente las respuestas serían algo así como: ‘una canoa en un mar de nieve’, ‘un señor acostado obnubilado por una luz enceguecedora’, ‘la vulnerabilidad del hombre frente a la nada’, ‘la pequeñez del ser humano enfrentado a la muerte’, etc. etc. Muy pocos se atreverían a contestar ‘un cuadro blanco con una raya en el medio’. Seguramente por miedo a ser juzgados de simples, poco originales, faltos de imaginación. Lo mismo se me ocurre le sucede a los escritores frente a la consabida ‘¿Por qué escribe usted?’ El punto es que acá las herramientas son muchas y, como consecuencia, la sarasasa, infinita. Esta vez fue a la revista El País Semanal de España a la que se le ocurrió hacer tan original interrogatorio a cincuenta escritores. No los voy a citar a todos porque sería tremendamente aburrido, pero hay algunas perlitas.
“Porque el papel es un filtro, una coraza, entre mis palabras y los ojos del otro.” (bien, algo así como un chaleco antibalas)
“…porque estoy tratando de entenderme a mí mismo, mi vida, la razón por la que nací, la explicación de por qué moriré.” (ni haciendo treinta y cinco años de terapia, además no vale la pena arriesgarse, a ver si todavía te enterás que naciste porque tu vieja estaba borracha)
“…por Charles Dickens, por George Orwell y John Irving.” (ellos, gracias a Dios, no pensaban en vos cuando escribían)
“…porque siento una necesidad insuperable de escribir.” (concepto de escritura fisiológica, y no quiero entrar a analizar el término insuperable)
“…porque no puedo hacer otra cosa.” (no mientas, podés hacer muchas cosas, por ejemplo trabajar en una oficina)
“… para encontrar sentido al sinsentido.” (otro que confunde la computadora con un psicólogo)
“…porque no puedo detener el constante torbellino de imágenes que me cruza la cabeza, y algunas de esas imágenes me emocionan tanto que siento la imperiosa necesidad de compartirlas (a veces, un poco de egoísmo no es malo)
“…por hacerle un hogar de palabras a uno de esos pensamientos que uno cree que pueden ser salvadores.” (¿????????????????????)
“Escribo porque no sé, y no sé por qué escribo.” (este debe de ser un pariente lejano del rabino Bergman)
“La incertidumbre de la narración resulta más segura que las certezas de la vida.” (parece que los Bergman son unos cuántos)
Las palmas se la lleva:
“…porque leo y gracias a la lectura nacen arroyos y afluentes del torrente de libros leídos. …porque creo en la austera inmortalidad de la palabra escrita y en las bibliotecas como paraísos laicos… porque es el más poderoso acto libertario que conozco… porque el hechizo de la literatura es fulminante y a mí me hace ilusión ser aprendiz de aquellas magias.” (Fidel Pintos un poroto)
Por suerte existe gente como:
Andrea Camilleri: “…porque siempre es mejor que descargar cajas en el mercado central… porque al final puedo tomarme mi cerveza.”

Eduardo Mendoza: “…no lo sé, nunca me lo he preguntado… hacerlo a esta altura no creo que tenga interés, ni para mí ni para nadie…”
Javier Marías: “… para no tener jefe ni verme obligado a madrugar… no por necesidad, podría pasarme años tan tranquilo son escribir una línea. Pero en algo hay que ocupar el tiempo y algún dinero hay que ganar.”
Y desde mi punto de vista, la mejor:
Umberto Ecco: “Porque me gusta.”
Llámenme simple y falta de imaginación si quieren. Para mí es un cuadro con una raya negra.

4 comentarios:

locopepe sin tiempos dijo...

GENTE
Hay gente que con solo decir una palabra

Enciende la ilusión y los rosales;
Que con solo sonreír entre los ojos
Nos invita a viajar por otras zonas,

Nos hace recorrer toda la magia.
Hay gente que con solo dar la mano
Rompe la soledad, pone la mesa,
Sirve el puchero, coloca las guirnaldas,

Que con solo empuñar una guitarra
Hace una sinfonía de entrecasa.
Hay gente que con solo abrir la boca llega a todos los límites del alma,

Alimenta una flor, inventa sueños,
Hace cantar el vino en las tinajas
Y se queda después, como si nada

Y uno se va de novio con la vida
Desterrando una muerte solitaria
Pues sabe que a la vuelta de la esquina

Hay gente que es así, tan necesaria.

Hamlet Lima Quintana

locopepe sin tiempos dijo...

El loco se sentó con el mate en su ordenador, abrió “Huracán…” y leyó un texto muy guarroo, río, volvió a leer a la Emy y se dijo a si mismo, joder con la tía esta, que se las trae, y además pensó: si la Adry no tuviera esta válvula de escape ¿En que andaría quemando sus endorfinas, escofinas, bilirrubinas y varias inas mas que hacen de válvula de escape de las ollas a presión en las que nos convierte la cotidianeidad?

Y se puso a escribir un texto largo, medio guarro también y ahí quedo, solo en el envío de una parte, Mister Blog, solo acepta unos 4 000 caracteres por envío y por algo será(ademàs son los dueños), la cosa es que el loco en una mañana de lluvia se había descolgado con algo que le gusto, el "Diario de una señora cualquiera a la cual no solo se le estaban pasando las uvas(como dicen algunos amigos españoles de España), sino que medio que se le había secado el parral además en su matrimonio con bodas de plata incluidas.
Terminó el texto, envió alguna de las partes(no las pudendas) y salio raudamente al laburo, se subió al tren donde viaja de parado y mal como corresponde a los argentinos en el transporte publico, aun así siguió sonriendo, el MP3 le sirve de mascara social y se acordó además de recomendarle(aunque no tiene ni idea que le gusta por música) lo que escuchaba en ese momento( Souad Masi y el tema se llama Malou) y aunque muy complicado, su día laboral fue bueno, a la noche y con la cena terminada, la ducha refrescante, la charla con su esposa sobre como había sido el día de cada uno en sus respectivas oficinas y al casi irse a dormir, paso a ver como andaba la Emy y sus rollos emocionales y se encontró con otra linda sorpresa literaria de su amiga en días de calurosas vacaciones en la Gran Urbe, eso lo hizo sentirse en deuda y acudió a un texto que le compartió y que cada que lo lee le hace lagrimear de emoción. Don Hamlet Lima Quintana lo mando a dormir con una sonrisa tierna y dulce, como cuando de niños nos cuentan un cuento nocturno y no es por el cuento en si, sino que, de grandes nos damos cuenta que era porque nos acompañaban hasta la puerta del sueño.
Hoy es miércoles, ya es otro día, el calor, el sol, la humedad porteña, la rutina y todo ese combo de los adultos, pero también hay lugar para ser un poco sanamente locos, para escribir y describir, para expresarnos y para la sonrisa agradecida y los sentirse a flor de piel, aunque sea asintomático y el mundo siga andando a su bola( y nosotros a la nuestra).
Locopepe 12/01/2011

Javier F. Noya dijo...

Coincido con Usted, porque nos place y a quién no le gustaría cobrar por hacer lo que le gusta?
Yo escribo porque jugando al fútbol soy malo y la mejor enseñanza me la dio Excursionistas. Jugué en infantiles un tiempo y ahì me dí cuenta de que si quería sobrevivir, tenía que agarrar los libros. El fútbol me salvó la vida, sí señor. Besos.

Adriana Menendez dijo...

qué decirte, LOCOPEPE, simplemente gracias por andar por acá. beso.


¡qué grande Excursio, JAVIER! coincido yo ahora con vos, el fútbol además alarga el tiempo. beso.