miércoles, 2 de marzo de 2011

La Emilia 100: ...

No me llevo bien con los pájaros así que prefiero cien volando a tener uno en la mano y correr el riesgo de que me cague. Ladrón que roba a ladrón merece que lo metan en una pieza de dos por dos con el otro y se arreglen. Ser un cien-pies me encantaría, sólo para tener cincuenta pares de zapatos. Ciento por ciento, vaya Alá a saber qué. Hay males que sí duran cien años o más, lo que pasa es que como nos morimos antes no nos enteramos. Cien veces no debo, o sí, qué sé yo. Total que ya van cien. Me han dejado, me han roto las pelotas; hice terapia, dejé, volví y volví a dejar y el marote bien gracias; pensé sobre el famoso amor, hice cursos de filosofía y de otras yerbas también; visité brujas y hasta me tenté leyendo el horóscopo; soporté cuernos, propios y ajenos; me enfermé, me curé; salí con señores mayores, también con pendejos; fui a la playa más de una vez y se me soltó la cadena muchas más; empecé a ir a la peluquería y seguí; me hice la boluda, salí como una reina y también rota y mal parada; terminé definitivamente con uno, me entusiasmé con el fútbol y me llenaron el arco de goles; tomé vino, cerveza, daikiris y alguna que otra cosita también, fumé, sí fumo, ¿y?; sufrí a Mami, casi tanto como la peleé y la abracé; tuve pensionistas que me vaciaron la heladera y por suerte no me llenaron la cocina; laburé, conocí gente, escuché un millón de pelotudeces y dije otras tantas. Cien. Una porquería exquisita.

2 comentarios:

locopepe dijo...

Y.. nada.
besos al alma AMIGA.

LA VIDA ES UNA MONEDA

La vida en una moneda quien la rebusca la tiene
ojo que hablo de monedas y no de grueso billetes
mi vida en una hoja en blanco un piano desafinado
diez dedos largos y flacos y un manojo de palabras.

Solo se trata de vivir esa es la historia
con la sonrisa en el ojal con la idiotez y la locura
de todos los días a lo mejor resulta bien.

La gente sueña que sueña la calle sigue que sigue
el taxi gira que gira el cielo y la ancha avenida.
Los días cantan la historia del hombre al borde del hombre
los días cantan mañana los días no tienen miedo

Solo se trata de vivir esa es la historia
con un amor sin un amor, con la inocencia y la ternura
que florece a veces, a lo mejor resulta bien.

Si nos inunda el asfalto de sensaciones profundas
gocemos bien nuestro ahogo que es nuestra imagen fecunda.
La vida en una moneda quien la rebusca la tiene
ojo que hablo de monedas y no de grueso billetes

Solo se trata de vivir esa es la historia
con la sonrisa en el ojal con la idiotez y la locura
de todos los días a lo mejor resulta bien.
Solo se trata de vivir esa es la historia
con un amor sin un amor con la inocencia y la ternura
que florece a veces, a lo mejor resulta bien

AUTOR: Fito Paez

Adriana Menendez dijo...

zenkiu LOCO