miércoles, 4 de mayo de 2011

El buen vecino.


Para qué lo voy a engañar, mire, la mayoría de las veces me levanto y digo ¿para qué? ¿para qué seguir? Lo que pasa es que no me da, qué sé yo, será que mi vieja me mandó a un colegio de curas, tantos años escuchando que era pecado, que el que lo hacía iba al infierno, que Dios se enojaba, que no podía siquiera pensarlo… Además, yo no sé si usted sabe, pero mi papá sí lo hizo. Y yo fui testigo de lo que sufrió mamá. Ella siempre dijo que era cosa de cobardes. Y bueno, durante algún tiempo me olvidé del tema. Bah, no me olvidé, lo guardé en algún lugar y seguí de la mejor manera que pude. Le juro que traté de entretenerme, siempre. De chico, por ejemplo, para descargar nervios, llevaba perros a un baldío que había acá cerca, ¿se acuerda? al lado de la fábrica, y los acuchillaba hasta que dejaban de respirar. Me gustaba después quedarme un rato mirándoles la cara. Usted vio que la cara de los muertos es muy extraña. En realidad, los extraños son los muertos, tienen un comportamiento inexplicable. ¿Usted sabe que pueden liberar gases, por ejemplo? Fascinante... Lo que pasa es que nunca quise ser lo que soy, aunque también es cierto que nunca supe bien qué quería. Salvo lo que le conté ayer. Y como usted es un buen tipo se preocupó. Y entonces, decidió venir a verme hoy y contarme lo que le pasa a usted y que se va, porque hay que enfrentarlo tarde o temprano usted se va a ir. Y yo lo voy a ayudar, para que se pueda ir más rápido, para eso nos conocemos de hace más de treinta años… Es muy difícil, vea, llevar una vida normal con esta ausencia de todo a cuestas. Esa sensación de que nada vale la pena. Usted seguro que me entiende. Disculpemé que lo aburra con mis problemas, pero ya que no nos vamos a ver más… Usted sabe, tantos años que somos vecinos, que siempre traté de hacer lo que correspondía. Yo estudié, me recibí, mamá está contenta con la placa de veterinario en la puerta de casa. Porque eso sí, nunca me pude mudar. El barrio es el barrio. Además, no la puedo dejar sola a mamá. Ni meterle a nadie en la casa, ella no podría estar con otra mujer. Y justamente por esto, y porque hablo poco y saludo a todos, la gente en general piensa que soy bueno. Pero la verdad es que he sufrido mucho, nada más. Usted no sabe lo que es levantarse todos los días... Y hará como cinco años se me ocurrió esta solución. Yo no puedo hacerlo, Dios no me deja, está bien, pero voy a convertir esto que siento, este vacío indecente, en piedad. Y justo usted viene y me cuenta que tiene cáncer, y somos vecinos de toda la vida, casi amigos, no me puedo negar a ayudarlo. Cada vez que alguien me cuenta algo así, yo lo ayudo. Por eso, volviendo a lo que le decía al principio, como a mí no me está permitido liberarme de este yugo, yo lo voy a liberar a usted. Pero no se asuste, lo até para que no se vaya, pero no lo voy a hacer sufrir, va a ser rápido. Así me voy entreteniendo, ¿vio?

8 comentarios:

Natinat dijo...

Me parece que esto es cosa de asesinatos Adriana, no, no, esto no puede ser, esto es algo demasiado abyecto... como puede alguien hacer eso así no más a sangre fría... definitivamente eso es obra del maligno, si si, no es odio, es maldad, perversión... resueltamente repugnante... duele mucho leer cosas así... lo siento

Besos de Naty

Renate Mörder dijo...

No se si este cuento es obra del maligno pero está muy bueno.
Un abrazo :)
Renate

Adriana Menendez dijo...

lo siento, NATINAT, pero es algo que está siempre “cerca, nunca lejos". beso.


muchas gracias, RENATE! beso grande.

Natinat dijo...

Aaayss, “sorry”, más lo siento yo ADRIANA, pero no puedo negar que el texto me conmocionó, la verdad es que tal vez sin querer me atravesaste “un huracán en la garganta”, disculpa mi modo de comentarte, pero cuando leí tu relato, tan espeluznante me asuste, no podía creer que algo así pudiera ser, que tanta frialdad pudiera tener la más remota posibilidad de existir… yo sé que eres escritora y que el texto es ficción, sin embargo al reflexionar sé que toda esa maldad existe y que aún va más allá de eso, de los mitos y las fábulas, a dimensiones tan escalofriantes como ilimitadas… es decir que, eso no es todo lo peorcito del mercado, en cuanto a mentes peligrosas hay cosas todavía más infernales, que quiérase o no, emocionalmente, lo hacen pedazos a una… y tienes razón, esas cosas están más cerca de lo que imaginamos…

Te felicito, escribes muy bien, te lo digo con sinceridad, de lo contrario no me hubieras hecho sentir todo lo que sentí… Gracias por responderme, buena vida para ti y cuídate

Besos

el pepe dijo...

ME ENCANTOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO salu2 desde el laburo y con un monton de respuestas posibles para cuando tenga internet en casa algun dia, hufffff

Adriana Menendez dijo...

gracias, PEPEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE! y que tengas pronto internet en casa que se te extraña. beso.

anforaetrusca dijo...

Excelente. Prodigiosa manera de sintetizar la historia, la psicología del personaje y la situación en la que se desarrolla. Espeluznantemente maravilloso!!!!

Adriana Menendez dijo...

muchísimas gracias, ÁNFORAETRUSCA!! un abrazo