miércoles, 9 de noviembre de 2011

La Emilia 123: El talentoso Sr. Ripley se fue de vacaciones ( y la Sra. también)

Es un clásico: mina que deja de trabajar, se dedica al arte. Así andan por la vida, totalmente convencidas de que son escritoras, pintoras, actrices, escultoras. Yo digo, en lugar de esculpir, ¿por qué no se juntan todas en una plaza a escupirse y crean una instalación efímera transguesora de la subjetividad? Seguro que en alguna revistita salen. Porque, a ver, todos tenemos derecho a expresar nuestros sentimientos pero de ahí a querer hacerle creer al mundo entero que sos un pichón de Picasso no reconocido hay un gran camino muchacha (entre paréntesis les pido por favor por este medio a todos los que me conocen que no me rompan más las bolas con el cigarrillo, y ya me fui de tema). No pueden dejar de sacar todo ese caudal de sentimientos encontrados que inunda su espíritu las hijas de puta, está bien, hay que sacarlo todo afuera (me tiene las bolas llenas la primavera, ¿vieron que yo también puedo ser una poeta?) pero que alguien por favor les diga que así como lo sacan lo pueden guardar otra vez en su cajón preferido y que no lastimen nuestros propios sentimientos encontrados. Todo esto viene a cuento porque si hay un lugar especial, antro recaudador de este tipo de especímenes como pocos, ése es la peluquería de mi amiga Natalia. Como María de Lourdes Maribel (a mí en su lugar y con ese nombre no me importaría terminar en naca por parricidio múltiple) que acaba de sacar su primer libro de poemas y en una gran campaña de difusión lo llevó a la peluquería para repartirlo entre las chicas. Y justo entro yo, me cago en las santas pelotas de Bécquer. Apenas crucé la puerta, me atacó; ella, sus cuarenta y tantos años, su bolso con la cara de Kitty y toda esa ropa de marca que combina para la mierda a propósito para dar onda desaliñada. Con toda la locuacidad que me caracteriza en estos casos, dije: “Gracias… Nati, vine para arreglar el tema del viajecito con Olga”. “Le hago el brushing a Mary y estoy con vos, Emi”, dijo Natalia llevando el risorio de Santorini a su máxima extensión. Cualquier día de estos se le rompe pobre. Me senté y, no pudiendo resistirme a la tentación, lo abrí. El mentado librejo se llama “El diablo y la pasión”, le habrá metido los cuernos al marido y se arrepintió, no sé. ‘Libre, como se hace para lograrlo’, empezaba el primer poema en un arranque de terrorismo sintáctico y ortográfico. No sé, nena, preguntale a Nino Bravo. Palabras repetidas ad infinitum: alma, amor, corazón, lágrima, aurora, silencio, demonio (oviusli), pasión (oviusli 2), y angustia (no puede faltar, oviusli 3). Algunas otras frases que lastimaron mis retinas (tengo que estar a la altura): ‘Necesito perderme en un marasmo de selvas translúcidas que conjuren las estrellas con las que copulan mis demonios mientras oradan con lodo mis proyectos desvencijados en mi mente desgastada por huracanes’ (la mierda por favor, esta mina agarró el diccionario, anotó todas las palabras que no entendía y las juntó); ‘Marioneta fugaz, enmudecida, desnuda y enmarañada, la génesis de tu incertidumbre es ese espejo que te lastima’ (operate la jeta y sé feliz de una vez, querida); ‘Días sin vértebras, lágrimas secas (oximoron que Borges envidiaría), cascabel de nostalgia, palabras rehogadas’ (éste evidentemente se le ocurrió mirando el programa de Narda Lepes); ‘Pesadumbre lacustre, siniestra y calva, buceo en mis entrañas pero no encuentro nada’ (bueno, se estará quedando pelada pero por lo menos no sufre de tránsito lento); ‘Espuma abandonada en el tiempo evanescente que diluye mis fantasmas perdidos en la noche devorada; la soledad aúlla en mis horas muertas, colmenas de Apocalipsis me rodean, necesito fugarme a través de laberintos de lluvia’ (pero fugate a la concha de tu abuela, la que está muertita y te aúlla todas las noches para asustarte y que te dejes de joder, por favor); ‘Me pierdo en mí misma, me busco y no me encuentro’, termina el último poema. Le voy a decir a Nati que para el cumple le compremos un Gps. Cierro el librito y escucho que Nati le dice: “Pero, no, Mary, no te tenés que hacer ese tipo de cuestionamientos.” “Es que yo estoy pero no estoy, ¿me entendés lo que te digo, Nati? Igual, yo el único cuestionamiento que me hago es el del escote del vestido”. Palabras dignas de un intelectual de pura cepa. Y bué, es lo que hay, decía mi viejo.

7 comentarios:

locopepe and gloria prieto dijo...

algunas de las razones por las que jamas publicaremos nada, nos conformamos con romperle las tarlipes(lease ovarios) a una amiga del alma que adoro y nos soporta, de puros buenotes que somos, juaaaa

Adriana Menendez dijo...

no sólo no rompen nada, sino que enriquecen. besos muchos a ambos dos.
pd: igual, no me pongás a La Emilia como excusa, LOCO. otro beso.

José Antonio del Pozo dijo...

estupenda ironía, pero que muy bien manejada. Mi humilde felicitación.
saludos blogueros

los pepes dijo...

juimos a una playa bajo la casa de campo donde cohabitamos estos dias, tempranito, en silencio,con el mate y un libro(que seguramente no podriamos leer) en un dia de yuvia y super frio y ventoso.
Un señor de origen posiblemente ruso o de esos lares nadaba desnudo;

Pepe dijo que no era un buen dia para nadar, el mar estaba picado y peligroso, aunque el Mediterraneo sea casi siempre calmo;

El locopepe penso un poema y rezongo por no haber llevado una birome,y que siempre se ocupa de todo y creia que con el mate y asegurase la bombilla, la yerba y el agua caliente alcanzaba,
pero la Gloria, sin decir nada, se desnudo a pesar del frio y la yuvia, fue al corriendo con su desenfado circunstancialmente Ibizenco a cuestas hasta el agua, hablo algo en no se que idioma con el joven y esbelto señor, lo abrazo sonriendo,al poco tiempo ya nadaban jugando y todo eso.
Pepe y el loco volvieron al rato a la casa,
pepe iria al super y a ver a su familia que ama y desde argentina extraña como padre y abuelo que es,

el locopepe se sento a la compu y voto a Huracan en la Garganta en un concurso de blog español
y la Gloria creemos que todavia anda de amores con el señor por ahi.
la Loca todavia no regreso a casa, mando un sms que estaba todo pipi cucu con el caramelito teuton, que no le entiende nada de lo que habla, pero que eso es lo de menos que se entienden perfectamente.

y yo pense:la verdad que hay gente que se las ingenia para pasarla bien sea donde fuera y como fuera que esten.
Y hasta se dan el lujo de no olvidar a las personas que quieren y se lo hacen saber.

Como dijo Hamlet Quintana: "hay gente....."

Adriana Menendez dijo...

muchísimas gracias, JOSÉ! un abrazo


y sí, PEPES, hay gente, por suerte, como el loco y la gloria

Juli dijo...

Hacía una vida que no visitaba un blog. Hoy se me dio por venir, y me quede un buen rato en el tuyo... Me he reido tanto tanto con La Emilia!!!!
Genial, Adriana.
Beso!!!

Adriana Menendez dijo...

hola, JULI!!!!!!!! gracias por andar por acá otra vez, por quedarte un buen rato y por lo que decís. beso grande.