domingo, 29 de enero de 2012

"Lo mínimo...


... que puede pedirse a una escultura es que no se mueva", escribió Salvador Dalí en Los cornudos del viejo arte moderno. Se pueden debatir muchas cosas sobre la última peli de Clint: que tal vez desaprovechó el personaje, que terminó siendo demasiado benévolo con Hoover, que no se puede tratar de justificar todo lo que hizo por medio de una madre terrible y una vida signada por una homosexualidad reprimida, que Di Caprio está bien, que Di Caprio está mal, que la luz, que etc. etc. etc. Pero yo prefiero parafrasear a don Salvador: Lo mínimo que se le puede pedir a una película es que no te aburra. Por favor.

3 comentarios:

xixe dijo...

No la he visto, pero parece que no es buena. Saludos.

Gloria Prieto dijo...

Quizá por eso no escribo nada de nada, por no aburrir
paso por acá, me quedo, recorro los post, cada día y nunca de modo furtivo,
se sabe de mi presencia, los comparto en otros espacios,
los llevo a pasear como pedacitos de mi alma,
pero no escribo, quizá por no aburrir
a veces duele, otras veces duele mucho
y no escribo, creo que es porque tengo tanto para decir,
que prefiero callarlo y ahogarme en letras, para no aburrir

Adriana Menendez dijo...

a mí no me gustó, XIXE, saludos.


mi querida GLORIA: si hay algo que usted no hace es aburrir. un abrazo.