miércoles, 4 de enero de 2012

Pendientes

Nada concluye al fin,

te mintieron

los que cantaban en el parque.

Portón oxidado,

golpeás, pateás,

empujás, gritás,

llorás, implorás,

martillás, apedreás,

puteás, rezás,

insistís,

se niega,

queda abierto.

Cartas que ya no serán leídas,

ni jugadas

ni marcadas,

que necesitás quemar.

Y nadie te alcanza un fósforo.

Y vos no te animás.

5 comentarios:

Gloria Prieto dijo...

Y te sentas en el pasto húmedo, te acomodas el pelo y los huesos de piernas flacas y dedos amarillos con nicotina antigua, acomodas las gafas, los pendientes pequeños, el pelo lacio y frente limpia, sonreís y dejas volar tu alma.
Abrís un libro sin mirar o si, pero no las letras, sino a ellos, los ves, son como vos, caminan sin horizonte, como yo, como la libélula herida que llego un día y en años es tan solo una loca mas, sin cura, sin remedios ni llaves del candado del portón de la cordura, viejo y oxidado. Tan solo quedan las letras donde aferrarse, no vivir, sino sobrevivir.

Gloria Prieto

David del Bass dijo...

Esta muy bien el blog, no lo conocía hasta ahora, me pasaré más a menudo a leerlo. Aprovecho para felicitarte el 2012, un saludo!!

Común dijo...

Hola!!!!
Además de tus familiares, ahora tenes otra admiradora de tu blog, escribes claro y fácil de leer…debo ser unas de las únicas personas tan ritualista, lo armo el 8 de diciembre y lo desarmo el 7 de enero después que pasaron los reyes…

Un abrazo de oso.

Común dijo...

Hola!!!!

Feliz fin de semana y un abrazo de oso.

Adriana Menendez dijo...

te quiero, GLORIA.


muchas gracias, DAVID, un gran abrazo y que tengas el mejor de los años.


hola, COMÚN!! muchas gracias por tus palabras, por tus abrazos. y los rituales, no vienen mal, ¿no?