viernes, 6 de diciembre de 2013

Minas, demasiado minas 3: Jazmín.


Yo la veo a mi vieja y lo único que quiero es no ser como ella. De chica trataba de molestarla lo menos posible. Ella se quedaba pensativa, como ausente por la mitad, con la mirada perdida, como muerta, la mirada digo. Yo me aguantaba la lástima y las ganas de darle un beso. No sé, será que como me tuvo de tan joven le cagué la vida. De tan sola aparte. Porque a mi viejo no lo conozco. Se ve que él tampoco se la bancaba mucho. Detesto que me hable con frases hechas. “Cuando vos fuiste, yo fui y vine varias veces”, por ejemplo. Será por eso que vive cansada, de tanto ir y venir. O será de estar siempre tan pendiente de todo; mira, mira, mira, no pestañea nunca, te revolotea, te estudia cada palabra que decís, siempre tratando de descubrir una pista, de ver de qué se trata, por dónde viene la cosa, todo con una sonrisa eso sí... Ojo, yo me llevo bien con mi mamá, tiene cara de buena, ojos limpios, amorosa, no grita... no me puedo quejar para nada, es más, mis amigas la adoran, si hasta Facebook tiene, a todos les cae bien, lo que pasa es que además de ser divina y todo eso es mi mamá... 
Ella cree que no la entiendo, lo que pasa es que todavía no le puedo decir cuánto. Mi psicóloga dice que por eso yo tengo problemas de relación. Siempre tan obvios ellos. No me duran nada. En cuanto puedo salgo corriendo. Se ve que estoy como afuera, y lo peor es que me gusta. Ni en pedo te entro. Si tengo tiempo. Aparte me encanta perderlo, total ¿adónde va a parar el tiempo que se pierde?, a ningún lado, queda adentro de una misma, lo podés aprovechar cuando quieras, más adelante, con qué necesidad me voy a apurar, no tengo que decidir todo ahora. Esa manía que tiene la gente de poner el tiempo en el lugar equivocado, en rincones vacíos. Igual, hay días que, cuando se terminan, siento como un alivio; después me pongo a pensar en la mañana siguiente, y entonces el alivio se me va al carajo. En cualquier momento se lo digo a mi vieja, porque yo cuando tengo cosas que decir, las tengo que decir, si no me muero, y ya me morí muchas veces para ser tan joven.

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